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La
Producción de arroz esta concentrada en la región
del litoral, principalmente en las provincias de Entre Ríos
y Corrientes, que durante el período 1990-99 aportaron
el 57 y el 33 % respectivamente del total producido, el 10%
restante se reparte entre Santa Fé, Chaco y Formosa.
Existen diferencias entre las zonas, principalmente las fuentes
y el modo de captación de agua para riego. En Entre
Ríos, en la zona centro-este comprendida entre los
ríos Uruguay y Gualeguay, hasta ahora la más
importante del pais, el agua de riego se extrae mediante pozos
profundos de un importante acuífero subterraneo denominado
"Puelche-Ituzaingó", que se halla entre los
60 y 90 metros de profundidad.
La riqueza del mismo es variable, pero en general se logra
extraer entre 350000 y 500000 litros por hora; con consumos
promedios para el cultivo de 1,5 litros por hectárea
y por segundo, se consigue regar con cada unidad, entre 60
y 100 hectáreas.
La energía que se utiliza en su mayoría es gas-oil,
teniendo un consumo para el ciclo de cultivo, en años
normales, de alrededor de 600 litros x hectárea.
En los ultimos 5 años en el noreste de la provincia
se han construído represas , aprovechando las cuencas
naturales y la topografía del terreno, que en la actualidad
dan riego a aproximadamente 20000 hectáreas.
Las rotaciones incluyen 1 o 2 años de arroz y períodos
variables (entre 2 y 4 años) de praderas. Ultimamente
la soja ha sido incluida en las rotaciones, dado su buen comportamiento
sobre todo en la zona centro-sur.
El paquete tecnologico adoptado por los productores, ha llevado
los rindes a un crecimiento continuo, habiendose alcanzado
los 6000 kg. por hectárea en el ciclo anterior. Predomina
la siembra de variedades tropicales, en detrimento de variedades
americanas y tiene importancia el cultivo de la variedad Yerua
( doble carolina ), para consumo interno, con un precio diferencial,
que no siempre compensa su menor potencial de rendimiento.
La zona Norte de la provincia con mejores condiciones de temperaturas,
tiene alto potencial de producción, siendo corriente
la obtención de niveles que llegan a 8000 kg/ha.
En la provincia de Corrientes, se pueden distinguir cuatro
zonas diferentes, tanto por las caracteristicas de suelo,
topografía, fuentes de agua utilizadas y el nivel tecnologico
aplicado, tamaño de la unidad productiva y el potencial
de rinde.
La zona Norte sobre la costa del Río Paraná
( Departamentos Capital, San Cosme, Ytati, Veron de Astrada,
General Paz), fue la región donde se inició
el cultivo de arroz en la provincia. Utiliza agua del Río
Parana, se encuentra actualmente en decadencia, dado la baja
fertilidad de los suelos y los pobres rendimientos obtenidos.
La zona Oeste (Departamentos de Salada, Bella Vista, Goya,
Lavalle y Esquina), utiliza agua de los numerosos rios y lagunas.
Los suelos son pobres, el potencial de rinde no supera los
6000kg y la superficie cultivada ha permanecido estable hasta
el año 98 donde el fenómeno "El Niño"
produjo grandes inundaciones y perdidas que dejaron a muchos
productores, imposibilitados de continuar con sus explotaciones.
La región Este de la costa del Río Uruguay (
Paso de los Libres, San Martín, General Alvear y Santo
Tomé) ha demostrado un rápido crecimiento durante
los últimos años, con la presencia de productores
de Brasil,dada la proximidad con dicho pais. Se han construido
represas y hay numerosas lagunas y cursos de agua, tiene el
inconveniente de la baja fertilidad de sus suelos y drenaje
deficiente ( malezales principalmente).
La región Sudeste ( Mercedes, Curuzu Cuatía
y Monte Caseros) es la zona más progresista con suelos
aptos, buenas condiciones de drenaje, alto potencial productivo,
habiendose construido grandes represas.
Las rotaciones en Corrientes son basicamente arroz-ganadería,
las variedades cultivadas con en su gran mayoria tropicales,
sembrandose algo de arroz dobre carolina ( variedad Fortuna).
En esta provincia el número de productores se redujo
a la mitad en los últimos 10 años, a diferencia
de Entre Ríos donde creció.
La Provincia de Santa Fé tiene una antigua zona arrocera
entre los ríos San Javier y Paraná, en el NE
de la provincia donde se cultivan alrededor de 12000 hectáreas,
con rindes de 5000 kg; no mostrando evolución en los
últimos años.
SITUACION DEL SECTOR
Durante la pasada década, la producción tuvo
un crecimiento significativo, pasando de 450000 tn en 1990
a 1.600.000 en 1999 (350%), superando a los demás cereales
y oleaginosas.
El área sembrada pasó de 130000 a 290000 hectáreas
( más 120% ) y los rinden de 3700 a 5700 kg ( mas 50%).
El ingreso sectorial (sumando producción e industria)
vario de U$S80.000.000 en 1991 a U$S 225.000.000 en 1998.
En Entre Ríos el arroz aporta el 20% del producto bruto
agropecuario y en Corrientes el 40%.
Los puestos de trabajo generados por la actividad crecieron
un 31% entre 1995 y 1998, ocupando a 7000 personas en forma
directa y 3800 en forma indirecta, que equivalen al 8% de
los empleos declarados en Entre Ríos y Corrientes.
Se realizarón inversiones de U$S 200.000.000 en sistemas
de captación de agua, maquinarias, instalaciones de
secado y almacenamiento para expandir la producción
y U$S 50.000.000 a nivel de la industria para aumentar su
capacidad de molienda, hasta alcanzar el record en 1997 de
910.000 tn elaboradas.
Los productores aumentaron sus necesidades de capital circulante
en U$S 100.000.000 en cada campaña de siembra para
poder regar, proteger el cultivo y cosecharlo.
La rentabilidad del sector sufrió altibajos durante
la pasada década que no permitió sostener el
nivel de inversión realizado con capitales propios,
producto de ganancias de explotación. Se debió
recurrir a créditos del sistema bancario que mostró
predisposición a apoyar al sector, dada las expectativas
de rentabilidad en el mediano plazo, al flujo de capitales
externos, atraidos por el sistema de convertibilidad, el equilibrio
fiscal del pais entre 1993/95, la desaparición de la
inflación y la posibilidad de obtener altos rendimientos
financieros sin riezgos de devaluación.
En general los créditos se tomaron a corto y mediano
plazo, con tasas altas para la rentabilidad agrícola
y las condiciones fuerón desmejorando a medida que
las sucesivas crisis internacionales ( Mexico, Taylandia,
Rusia, Brasil) elevarón el costo del dinero para nuestro
pais. Por otra parte a partir de 1996 Argentina debido al
aumento del gasto público tuvo deficits fiscales crecientes
e imposibilitada de emitir moneda para neutralizarlos ( ley
de convertibilidad) tuvo que financiarse internacional y localmente
a tasas cada vez mas elevadas, desplazando al sector privado,
que vio mermada la oferta de nuevos créditos.
Además las necesidades fiscales crecientes, llevarón
a sucesivos ajustes que quitaron competitividad a toda la
economía en general y al sector agrícola en
particular. A partir de 1996 se asistió al restablecimiento
del impuesto al gas-oil, disminución de las reducciones
de aportes patronales, retraso en la devolución del
IVA a exportadores, impuesto a la renta presunta y el impuesto
sobre los créditos bancarios.
El costo de producción sufrio incrementos adicionales
por el aumento del costo de arrendamiento de tierras y agua
para riego y de los servicios de implantación, protección,
cosecha y secado. La conjunción de alto endeudamiento,
para financiar el crecimiento, el encarecimeinto del mismo,
el aumento de la presión impositiva y de los costos
de producción, fuerón dejando al sector a medida
que acentuaba su expansión, cada vez mas vulnerable,
a una crisis que tarde o temprano se presentaría, dado
el cambio de tendencia que se observaba en la producción
de arroz a nivel internacional.
La devaluación de las monedas asíaticas en 1997,
aumentó la competitividad de sus arroces, incrementando
su capacidad de exportación. En EEUU la nueva Ley Agrícola
de septiembre de 1996, al establecer una tasa de subsidio
de mas de U$S 300 por hectárea hasta el año
2002, con la desaparición de los programas de reducción
de superficie sembrada (ARP) y la posibilidad de sembrar lo
mas rentable por parte de los agricultores, produjo un aumento
de la producción a partir de 1997, que llevaría
a aumentar significativamente sus exportaciones.
La crisis que insinuada fue demorada en 1998 por los efectos
desvastadores de la corriente "El Niño" con
inundaciones en latinoamerica y sequias en Asía. La
pérdida de mas de 2.000.000 de toneladas a nivel del
Mercosur, no solo nos impidió ver que se estaba llegando
a una situación de sobreoferta, nos hizo creer en un
aumento de demanda insatisfecha y se redobló la apuesta
productiva.
La entrada de arrroz fuertemente subsidiado de EEUU en el
segundo semestre de 1998, la devaluación del real en
enero del 99, las excelentes cosechas en vastas regiones del
mundo para dicho ciclo en general y para el Mercosur en particular,
produjeron el derrumbe de los precios a comienzos del año
pasado.
El productor de nuestro pais con 290.000 hectáreas
plantadas, productividad de 5700 kg. a nivel país,
precio de 0,11 por kg., con costos de U$S 1000 por hectárea
tuvo un quebranto de U$S 100.000.000 en el pasado ciclo y
se vió imposibilitado de poder cumplir con sus compromisos,
provocando la caída de muchos de ellos, creandose un
fuerte desestímulo para la siembra en la campaña
99/2000.
Se produjo una fuerte reducción de la siembra en la
presente safra 99/2000 de alrededor del 30% según la
Secretaría de Agricultura, que la estimó en
200.000 hectáreas. Según analistas privados
la misma apenas alcanzo a 180.000 hectáreas.
Como ejemplo de las diferencias de opiniones, mientras la
Secretaría da para Entre Ríos 110.000 hectáreas,
el relevamiento satelital y estudio de campo ralizado en el
marco del Convenio Fundación Proarroz-Facultad de Agronomía
dió 90.000 hectáreas para esta provincia ( -42%).
Además la gran sequia de primavera-verano provocó
atrasos de los cultivos, pérdidas de area , enmalezamiento
por riegos deficientes, por lo que debería esperarse
una caida adicional del rinde promedio, sobre todo en Entre
Ríos.
La producción estimada por la Secretaría de
1.000.000 de toneladas parece sumamente optimista y sufrirá
correcciones seguramente bajistas a medida que progrese la
cosecha.
La caida de la producción, el aumento sostenido del
precio del gas-oil, el aumento del consumo del mismo debido
a la persistente sequia ( +30%), provocaron un deterioro adicional
al sector productivo. La industria con problemas de competitividad,
por elevados costos de elaboración, frente a Brasil,
no escapa a la fuerte situación de crisis del sector.
PERSPECTIVAS
La situación descripta con un panorama de comercialización
dificil, dada la situación de bajos precios a nivel
internacional y los problemas para colocar arroz en Brasil,
presagia una nueva e importante caida del area para la próxima
campaña.
El sistema de producción mas importante del pais (
arroz con riego de pozo en Entre Ríos) es inviable
en el contexto actual de costos de producción y precios
del producto, dado la presión impositiva que soporta
por los impuestos a los combustibles, y deberá ser
remplazado por otros cultivos como soja y maiz con menores
requerimientos de riego. Al no utilizar el gobierno argentino
herramientas para promover politicas activas que defiendan
la producción, dada sus limitaciones impuestas por
la convertibilidad, con la consecuente presion impositiva,
es de esperar un nuevo achicamiento del sector, acercandose
a los niveles de producción de principios de los 90,
perdiendo relevancia como pais exportador.
De cumplirse este pronostico, habrá sido en vano el
trabajo denodado de cientos de productores e industriales
que promovieron el progreso de una vasta zona del litoral
argentino, cronicamente relegada expandiendo la frontera agrícola,
creando fuentes de trabajo y radicando industrias. En lugar
de recibir el premio de la sociedad y el estado por generar
riquezas, tendrán el castigo del quebranto económico
con sus duras secuelas, nada tan injusto y doloroso.
Se dice que toda crisis encierra oportunidades y exige enfrentarlas
, el sector lo esta haciendo, trabajando unido para hacer
ver a las autoridades nacionales la necesidad de contemplar
políticas activas, que revean las medidas que le fueron
quitando la competitividad excibida durante la década
pasada.
Es verdad que Argentina seguirá produciendo arroz y
existen indicadores a mediano plazo en el mercado internacional
que permiten ser moderadamente optimistas, pero con realismo
debemos expresar que de no mediar un cambio en la situación
actual, producto de la comprensión por parte de las
autoridades nacionales, muchos de los actores del sector en
el presente, no tendrán la posibilidad de ser los protagonistas
del futuro.
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