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1. INTRODUCCION
2. ANTECEDENTES HISTORICOS Y EVOLUCION TECNICA DEL SECTOR
3. ASPECTOS ECONOMICOS
4. CONDICIONES PARA EL CRECIMIENTO Y DESARROLLO DEL SECTOR
5. REFLEXIONES PARA DEBATIR E IMPLEMENTAR
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| 1 -
INTRODUCCION |
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El presente
documento tiene como finalidad aportar algunos conceptos y
contenidos para el desarrollo de políticas para el
sector, el cual no puede resumir todo el contenido de ellas.
Pretende pueda significar un disparador para que los interesados,
podamos en el contexto del cambio de opiniones, contribuir
con sus máximas posibilidades al crecimiento y desarrollo
del sector citrícola y, por ende, de la región
y su gente.
Lo que a continuación se expresa, consta de antecedentes
históricos que reflejan el derrotero de la citricultura
en la región y su evolución técnica.
Luego se describen aspectos económicos que pretenden
remarcar la importancia económica del sector dentro
de la economía regional. A continuación la enumeración
de condicionantes, limitaciones y restricciones para el crecimiento
del sector. Finalmente se describen reflexiones e ideas que
se estiman, a nuestro criterio, importantes y que en el entorno
de las políticas activas, deberían ser discutidas
por todos los partícipes vinculados al sector citrícola.
arriba
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| 2 -
ANTECEDENTES HISTORICOS Y EVOLUCION TECNICA DEL SECTOR |
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Orígenes
de sus plantaciones cítricas: Se reconoce a los jesuitas
como quienes introdujeron los cítricos en América
del Sur y en la región, con las especies naranjo dulce
y naranjo agrio.
Los jesuitas llegaron a la región de Misiones y hacia
el Sur hasta Yapeyú entre los años 1620 y 1627.
El historiador entrerriano César B. Pérez Colman
atribuye a los padres jesuitas de Yapeyú la plantación
de naranjos en nuestra zona, destacándose una plantación
de naranjos en la costa del Yuquerí, propiedad de Don
Juan Bautista Dargaín, con la autorización del
Cabildo de Yapeyú. Otra referencia histórica
ubica luego de la expulsión de la Compañía
de Jesús, una plantación de naranjos a pocos
metros de la actual toma de aguas corrientes de nuestra ciudad:
el naranjal de Pereda.
En el año 1880, don Augusto Niez, adquiere un lote
de 10 ha. de tierra sobre el actual boulevard San Lorenzo
donde plantó viñedos y otros frutales, entre
los que se destacó una mandarina, denominada primeramente
como "naranja de clavel", formando el primer vivero
de esta especie e implantando luego un monte de 2500 plantas
con esta variedad. Esta fue la primera plantación de
mandarinas de la zona, la que se popularizó con rapidez,
gozando de la aceptación de los productores. Una propiedad
muy apreciada en aquellos años y que contribuyó
a su aceptación era que, al no ser comida por la langosta,
sobrevivió a las temibles "mangas" que asolaron
la zona en 1907/1908 y luego las de 1928 y 1939.
Por esos años la vitivinicultura era una actividad
con creciente desarrollo en la zona, al punto que la Secretaría
de Agricultura y Ganadería dispuso en 1911 la creación
de la Estación Enológica para apuntalar la actividad
y comisiona, en octubre de 1911, el Ing.Agr. José Alazraqui,
Jefe de la Estación Enológica y Prof. de la
Escuela de Viticultura de Mendoza, para estudiar la situación
de los viñedos en la costa del Río Uruguay,
manifestó la conveniencia de instalar en Concordia
un campo de demostración y enseñanza para el
cultivo de frutales, indicando como propicios los terrenos
de la ex escuela "Tomas Espora". Posteriormente
el Ministerio de Agricultura de la Nación cede 62 hectáreas
donde funcionaba la citada escuela y se funda, el 22 enero
de 1912 la "Estación Experimental de Viticultura
y Horticultura del Litoral" quedando al frente el Ing.Alazraqui.
Por decreto del 8 de marzo de 1912 queda definitivamente fundada
"La Estación Vitícolo-Enológica
de Concordia". Cabe recordar que esta fundación,
mucho se debe al empeño del entonces Director Gral.
de Enseñanza Agrícola de E. Ríos, Prof.
Alejandro Carbó. Con aquel nombre funcionó hasta
1917 y a partir de 1918 pasó a llamarse "Estación
Agronómica".
Concordia, período que va de 1924 a 1932. Este período
coincide con la decadencia de la vitivinicultura de la zona,
motivado en gran parte por sobreproducciones en Mendoza y
San Juan, y en cambio, se obtenían buenos precios por
las mandarinas, que no demandaban tantos gastos como la vid
para su cultivo. Ello motivó que los productores se
orientaran hacia nuevas plantaciones de mandarinos. Es en
este período cuando se marca el primer avance de la
citricultura en la zona, destacándose la formación
de grandes plantaciones como las de Soler y Robinson, cubriendo
varios cientos de hectáreas.
Concordia, período que va de 1932 a 1945. Se extienden
las plantaciones en las colonias cercanas a Concordia, destacándose,
las zonas de Puerto Yeruá y Colonia Yeruá, Yuquerí,
San Bonifacio, Osvaldo Magnasco, Zorraquín y Ayuí.
Luego de lograrse el control de las devastadoras "mangas"
de langostas, comenzaron a plantarse otras variedades de mandarinas
y naranjas como así también pomelos y limones.
Las heladas pasaron a ser la principal adversidad para los
cultivos en plena expansión. Las ocurridas en 1936,
1944 y 1945 también causaron graves daños, pero,
no obstante ello, las plantaciones continuaron evolucionando
hasta convertirse en la principal actividad frutícola
de la región.
Concordia, período que va de 1945 a 1970. La década
del /40 presentó también duros obstáculos
para el desarrollo de la citricultura; bastando con citar
solo la irrupción de la tristeza, diezmando en pocos
años absolutamente todas las plantas de naranjos, mandarinos
y pomelos injertados sobre naranjo agrio, lo que llevó
a encarar estudios para determinar la causa de este mal.
Ello dio lugar a la formalización de convenios con
la Universidad de Florida, de Estados Unidos, y la radicación
de técnicos americanos en la Estación Experimental
de Concordia, lo que luego de unos años de trabajo
contribuyó a dilucidar el problema al descubrirse que
el agente causal de esta epifitia, conocida como "tristeza"
o "podredumbre de las raicillas" era un virus hasta
entonces desconocido. Al mismo tiempo, se constató
que las mismas variedades injertadas sobre la especie denominada
"trifolio", pariente cercano de los cítricos,
eran inmunes a esta afección, es así como se
fueron reemplazando las plantaciones que se morían
por las mismas variedades y otras nuevas pero injertadas ahora
sobre este nuevo pie, el que ademas le confería a las
plantas, una muy buena productividad, calidad externa e interna
de la fruta, y también mayor resistencia al frío.
Después
del año 1945, la zona sufrió una evolución
en la producción de especies y variedades y en volumen
de cosecha. El espectro de variedades continuó diversificándose
junto con la expansión del cultivo, con nuevas plantaciones
tanto de variedades tardías traídas del exterior
como la naranja Valencia Late, o de origen locales como la
mandarina Malvasio; tempranas como las mandarinas del grupo
Satsuma, las que extendieron la oferta de la producción
en el mercado interno y con ello los períodos de zafra
y actividades vinculadas. La original Estación Enológica
creada por la Secretaría de Agricultura y Ganadería
en 1911, participó activamente de estos cambios, destacándose
el trabajo de introducción y ensayo de nuevas variedades
y portainjertos, así como el estudio de problemas de
plagas, enfermedades y nutrición. La citricultura continuó
su expansión durante las décadas del /50 y del
/60. Se destacan nítidamente algunas empresas familiares
como Pindapoy, que se transforman en un complejo agroindustrial
con significativo aporte socioeconómico en la región.
Con la creación del INTA, en 1956, se refuerza en recursos
humanos y económicos la antigua Estación Experimental
Agronómica, con especial esfuerzos en la mejora de
las variedades, programas de fertilización, control
de plagas y enfermedades, economía cítrica y
un especial énfasis en las tareas de extensión.
La creación de la Junta Provincial de la Citricultura
abre esperanzas de contar con un organismo que apoye al desarrollo
citrícola de la región. La creación de
la Corporación Entrerriana de Citrus y la inauguración
de la fábrica de jugos "Las Tejas" sumándose
a Pindapoy y otras menores existentes, abren nuevas alternativas
a la producción, crecen las plantaciones de pomelos
y las posibilidades de su industrialización. Factores
climáticos como la sequía 64/65 y las heladas
del /65 y especialmente la del /67 afectan fuertemente la
actividad, la que experimenta una declinación desde
el /68 al /70. Durante la década del /70 comienza a
aumentar el aporte técnico privado a la actividad citrícola;
las empresas más grandes incorporan técnicos
para mejorar la tecnología aplicada a la producción.
El año
1971 marca un importante jalón en la exportación
de productos cítricos, especialmente jugos. Una coincidencia
de daños importantes en la producción cítrica
de la cuenca del Mediterráneo por fuertes heladas y
acertadas medidas del gobierno sobre pre-financiación
y reintegros en la exportación de jugos cítricos
y una gran demanda de cítricos por parte del mercado
internacional, crearon un clima favorable para la exportación.
Aumenta la diversificación varietal, con la aparición
de variedades más tempranas y más tardías.
Se llega a cubrir con producción gran parte del año.
Se realizan las primeras exportaciones de frutas frescas a
Europa. Se consolida un mercado interno fuerte. En el segundo
quinquenio del /70 la aparición de la cancrosis, genera
un nuevo dilema fitosanitario en la región, y abre
un interrogante sombrío sobre el futuro citrícola
de la zona. La voluntad de sobreponerse a las adversidades
por parte de los productores y convenios realizados entre
el INTA y la Universidad de Florida, junto con trabajos técnicos
realizados en la zona, permiten disponer de un paquete tecnológico
que da respuesta a las necesidades del sector y permite que
la producción continuara con su crecimiento. Aumenta
la demanda de asesoramiento técnico por parte de los
productores, y la actividad técnica privada pasa a
tener una participación importante en el avance de
la actividad.
Se incorporan
nuevas técnicas de manejo de suelo y de cultivo, nuevas
variedades. Las perspectivas inicialmente puestas en la industria
del jugo, se ven desalentadas con los bajos precios que ésta
paga, y la citricultura se reorienta hacia el mercado fresco.
La década del /80 encuentra a la citricultura recuperada
del problema sanitario de la cancrosis, con un mercado interno
fuerte y se abren las ojos nuevamente a la exportación
de frutas frescas. El segundo quinquenio del /80 marca una
firme expansión de las exportaciones, principalmente
hacia la Unión Europea, también otros mercados
como Canadá, Europa del Este, el Sudeste Asiático
y los países Arabes. La década de los noventa
continua con una citricultura en plena expansión nuevas
tierras se destinan a plantación y comienzan a producir
los lotes plantados en los últimos años, con
nuevas variedades y orientadas sobre todo al mercado de exportación.
El aporte tecnológico de instituciones como el INTA
junto al esfuerzo de productores, empresas privadas, Asociaciones
de Productores y técnicos producen un cambio en el
"paisaje" de las plantaciones, con la incorporación
de nuevas variedades, densidades de plantación mayores,
el empleo del riego, las cortinas forestales, el control de
heladas y las trascendente implementación de un programa
de obtención y distribución de material cítrico
de indentidad y sanidad controlados a cargo del INTA. En los
últimos años se viene desarrollando en la región
un programa de Mitigación de Riesgo para Enfermedades
Cuarentenarias con destino a los mercados de exportación,
que esta demostrando los resultados de la investigación
y experimentación de muchos años.
La implementación
de dicho programa refuerza y da un marco normativo al manejo
de enfermedades de tipo cuarentenarias como "cancrosis"
en la región. No obstante esto, desde la década
del/80 hasta la actualidad, se produce y exporta fruta que
reúne las condiciones para su venta en los países
tradicionalmente compradores. Este nuevo programa ha demostrado
las oportunas y adecuadas medidas que se han venido recomendando
técnicamente y, que el productor las viene adoptando
desde hace más de veinte años y que hoy le dan
sustento al sistema, que si el productor citricola, esta dispuesto
a cumplir en toda su extensión, permitiría sin
duda alguna continuar exportando fruta como lo hace en la
actualidad. Avances en el control de enfermedades y plagas
con técnicas actuales para el manejo de resistencia,
control ecológico de plagas, etc. y en la actualidad
la puesta en marcha del sistema de Producción Integrada
de Citricos para la Región del Río Uruguay,
como una respuesta a las tendencias modernas de producción
que "priorizan métodos ecológicamente más
seguros, minimizando los efectos colaterales no deseados del
uso de agroquímicos y poniendo énfasis en la
protección del medio ambiente y la salud humana".
Bibliografía consultada: "Concordia, capital del
citrus". Artículo del Ing. Gilberto Pellegrini,
Presidente de la Junta Provincial de la Citricultura. "El
libro blanco de la citricultura". "Memorias técnicas
anuales de la EEA Concordia del INTA".
arriba
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| 3 -
ASPECTOS ECONOMICOS |
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Introducción
La producción agropecuaria de nuestra región
aporta $ 200.000.000, que representa el 15% del total de los
ingresos de la provincia, donde la producción citrícola
contribuye con un 42%, la ganadera con un 32%, la arrocera
con un 12% y la forestal con un 10%. En menor escala se ubican
la apicultura y la horticultura con un 2%, el resto corresponde
a avicultura y otros productos agrícolas.
La actividad citrícola es sin duda la más importante,
ocupa 50.000 hectáreas aprovechando los suelos arenosos
y mestizos característicos de la región, su
excelente condición climática, considerada una
de las mejores a nivel mundial, le confiere a la fruta, características
organolépticas (color, sabor y aroma), que la hacen
apreciada en los más exigentes mercados del mundo.
La actividad representa la principal fuente de ingreso de
más de 2000 productores, de los cuales el 90% tienen
explotaciones menores a 50 ha.
Esta producción fue iniciada hace más de 60
años, transformándose con el tiempo en pilar
de la economía regional, (departamentos Federación
y Concordia), movilizando más del 50 por ciento de
la población rural y urbana de la zona, por lo que
implica, además del valor económico, un alto
valor social. Por lo tanto cualquier crisis en dicho rubro
se traduce en un costo social mucho más grave que lo
que implicaría un esfuerzo del estado por sostenerla,
provocando con su indiferencia, un marcado éxodo de
la población rural e incrementando en forma desproporcionada
la población urbana.
El reconocimiento de los alcances de la actual crisis que
afecta nuestra región, es de suma importancia para
implementar medidas que beneficien al sector en forma equitativa.
Panorama actual:
De modo resumido es posible dar un panorama general a través
de algunos indicadores que afectan estructuralmente a todo
el sector agroalimentario.
El actual marco internacional no ofrece el mejor de los escenarios
en estos últimos tiempos, se apuntan como aspectos
más salientes,
¨ La globalización trajo aparejado en los países
en vías de desarrollo la desaparición de sus
barreras comerciales, la instalación de las empresas
internacionalizadas y del capital financiero que hacen sentir
su influencia en los mercados internacionales; ¨ Superproducción
agrícola en los principales países productores-exportadores;
¨ Retracción en la demanda de importantes centros
de consumo (el mercado asiático); ¨ Subsidios agrícolas
a la producción y medidas proteccionistas de países
desarrollados (EE.UU., UE y Japón). En los países
del OCDE (22 países europeos, EE.UU, Canadá,
México, Australia, Japón, Nueva Zelanda y República
de Corea) los subsidios totales llegaron a 362 mil millones
de dólares en 1998; ¨ Nuestro principal socio regional
del Mercosur, Brasil, mediante su política cambiaria
se ha colocado en una situación de competitividad muy
ventajosa; ¨ La interacción de los aspectos antes
mencionados ha dado como resultado una notable caída
de los precios de los commodity y sus derivados agroindustriales,
hecho que no presenta síntomas de recuperación
para el mediano plazo; ¨ La posición de los países
desarrollados en la OMC, de no avanzar más aceleradamente
en los compromisos comerciales surgidos de la Ronda Uruguay;
¨ Los países centrales logran encontrar excusas
para la aplicación de barreras para-arancelarias como
mecanismos proteccionistas.
Entre los aspectos que resaltan en el marco de la situación
nacional, podemos considerar como más destacados:
· Caída de precios de los productos a los niveles
más bajos históricamente, debido a lo expresado
anteriormente; · Un mercado local que no tiene los
mecanismos de protección frente a agentes externos
y extraños (precios internacionales y fenómenos
climáticos), que compensen desequilibrios; ·
Ausencia del Estado en su función arbitral, de control
y de promoción, lo que produjo una desprotección
de los sistemas, hecho que acentúa las debilidades
en procesos de negociación ante las fuerzas del mercado;
· Economías regionales que no ven resuelto su
achicamiento y la competitividad de sus productos con el exterior;
· Marcada concentración del capital productivo,
imponiéndose, por los condicionamientos generales,
la producción de escala; · Acentuado en el tiempo,
el proceso de exclusión del sistema productivo de gran
cantidad de empresas agrarias en las distintas regiones del
país; · Déficit en políticas de
investigación y experimentación de carácter
oficial, que genere tecnologías y eventos argentinos;
· Creciente costo Argentino; · Limitaciones
para el acceso al crédito y elevadas tasas de interés
por los componentes riesgo, impositivo, etc.; · Complejo
sistema impositivo que limita al sistema productivo; ·
Fenómenos climáticos extemporáneos, extraordinarios,
imprevistos e inevitables.
Nuestra citricultura no escapa a todos estos efectos antes
mencionados; para reconocer la actual situación es
importante ubicarnos en el sector y observar en forma amplia
y clara que es lo que vive la mayoría de los productores
citrícolas; presentando una perdida de rentabilidad,
tanto en empresas grandes como en productores pequeños
y medianos.
A lo largo de muchos años la citricultura fue produciendo
volúmenes que cómodamente el mercado interno
absorbía sin mayores dificultades y exportaba los excedentes,
aprovechando situaciones de mejores precios, sin que mediara
una política exportadora estructural; una baja producción
por hectárea no implicaba directamente una baja rentabilidad.
Al cambiar la economía y con el advenimiento de la
producción de nuevas plantaciones, los precios al productor
cayeron a valores por debajo de los costos de producción
promedio y solamente aquellos que comprendieron a tiempo el
desafío de producir más kilos de fruta por hectárea
y de mayor calidad, pudieron enfrentar la situación.
Un sistema que va en aumento por la entrada en producción
de nuevas plantaciones y un incremento de la oferta a precios
accesibles de otras frutas como la banana, los frutales de
carozo y pepita, antes de mayor valor, produjeron una competencia
con los cítricos impidiendo lograr los precios altos
de otros años. Esta imposibilidad llevó a que
la única salida del productor fuera incrementar su
promedio de toneladas por hectárea, para diluir los
costos en una mayor cantidad de cajones y absorber esa caída
de precios, acción que en un cultivo perenne como los
cítricos, demanda mucho tiempo, no obstante esto, estamos
en condiciones de afirmar que la tecnología para lograr
un incremento de calidad y cantidad de fruta dentro de niveles
rentables está disponible.
Contribuyendo a la crisis se agrega el factor climático,
que si bien el hombre no puede modificar, si puede tomar medidas
preventivas. En los últimos años, las heladas
afectaron seriamente las plantaciones provocando mermas muy
importantes en la producción; luego la corriente del
Niño erosionó y lavó los suelos, llegando
a matar plantas por asfixia radicular. Posteriormente las
plantas, ya debilitadas, produjeron menor cantidad de fruta,
que si bien se tradujo en una mejora de los precios pagados
al productor, no se reflejó en un aumento de rentabilidad,
que por el contrario continuó descendiendo.
En la temporada del año 1999, se sufre la acción
de "La Niña", una intensa sequía que
llevó a que las plantas purgaran entre el 40 al 60
por ciento de la fruta que había cuajado en la floración,
por lo que se preveé una merma de las cantidades de
fruta a producir en la campaña 2000. Esta situación
es de estimar que produzca una modificación de los
precios, que no implica directamente una mejora de la situación
del productor, por lo tanto la crisis seguirá incrementándose.
Actualmente no se observa que la gran mayoría de los
productores chicos y medianos, que tienen una situación
financiera más o menos equilibrada y sin grandes endeudamientos,
tengan la posibilidad de lograr rentabilidad con su producción
y por lo tanto están consumiendo su propio capital,
reduciendo los gastos en insumos y las inversiones al mínimo
indispensable, deteriorando gravemente los factores de la
producción. Esto impide que las plantaciones, al no
recibir el manejo técnico adecuado (poda, raleo, fertilizantes,
herbicidas, tratamientos fitosanitarios.), manifiesten su
potencial productivo, que se traduce en menor cantidad y calidad
de fruta año tras año.
Esta situación es más que suficiente como para
encarar un detallado y consiente estudio sobre la realidad
citrícola de la región y mediante los resultados
que se obtengan, implementar las medidas más acertadas
para que una economía regional, fundamental para la
zona, no tienda a desaparecer.
Producción
Con respecto a los volúmenes de producción de
la campaña 1999, estos fueron muy inferior a los años
anteriores. Las condiciones climáticas incidieron tanto
en la cantidad como en la calidad de la fruta. Por un lado
hubo un efecto residual de las condiciones del año
anterior relacionadas con la corriente del niño que
afectó a las plantaciones. Por otro lado las heladas
tardías que se registraron hasta el mes de octubre
y luego la fuerte sequía que padeció la zona
desde el fin del invierno, lo que afectó la producción
y la calidad de la fruta de las variedades tardías.
A ello se agregaron otros factores como el manejo deficiente
por carencia de ciertos insumos y el abandono de algunos lotes
o quintas.
Cuadro Nº 1: Estimación de la Producción
en Toneladas de cítricos período 1995/1999
| Especies |
Año
1995 |
Año
1996 |
Año
1997 |
Año
1998 |
Año
1999 |
| Naranja |
262.000 |
310.000 |
400.000 |
477.774 |
257.439 |
| Mandarina |
179.000 |
220.000 |
241.000 |
249.221 |
216.546 |
| Pomelo |
32.000 |
40.000 |
43.000 |
30.665 |
28.926 |
| Limón |
43.000 |
38.000 |
35.000 |
34.132 |
28.846 |
| Total |
516.000 |
608.000 |
719.000 |
791.000 |
531.756 |
Del análisis
del cuadro Nº 1 se observa que la producción ha
aumentado desde 1996 teniendo una importante disminución
en 1999 con respecto a 1998 (67,16%), dónde la mayor
disminución de la producción corresponde a Naranja
en un 48,41%, le siguen mandarina con 40,72%, en pomelo y
limón fue de 5,40% para cada uno.
De acuerdo con la cantidad de plantas, que se informa en el
Censo Citrícola Provincial de 1995 y los rendimientos
potenciales de las mismas, la producción regional de
cítricos para 1999, en condiciones climáticas
y de manejo favorables, debería haber superado el millón
de toneladas. La misma debería estar compuesta en un
51% por naranja, un 39% por mandarina, 5% por pomelo y un
5% por limón.
En años
anteriores, el comportamiento de la producción había
sido diferente a la esperada, registrando una mayor participación
de naranja y menor de las otras especies. Las estimaciones
realizadas para 1999 indican que la participación de
la naranja fue del 48%, a mandarina le correspondió
el 42% y a pomelo y limón el 5% a cada una. Si se considera
por variedades, la diferencia entre la producción esperada
(estimada en base a las plantas existente y a los rendimientos
normales) y la efectiva es aún más importante.
En el gráfico N° 1 se presenta una estimación
de los valores de la producción potencial de cítricos
para 1999 y de los de la obtenida, como así también
porcentajes de la producción con respecto a las proyecciones
realizadas en base a la información del Censo Provincial
de 1995.

Destino
de la Producción
Cuadro Nº 2:Destinos de la producción de fruta
cítrica expresados en Toneladas
| |
1995 |
1996 |
1997 |
1998 |
1999 |
| TOTAL
en T. |
516.000,00 |
608.000,00 |
719.000,00 |
791.792,00 |
531.754,00 |
| Exportación |
70.176,00 |
92.416,00 |
103.882,00 |
98.623,00 |
77.952,00 |
| %
Total |
14
% |
15
% |
14
% |
12
% |
15
% |
| Merc.
Interno |
337.464,00 |
314.336,00 |
478.638,00 |
535.172,00 |
327.841,00 |
| %
Total |
65
% |
52
% |
67
% |
68
% |
62
% |
| Industria |
108.360,00 |
201.248,00 |
136.466,00 |
157.963,00 |
125.961,00 |
| %
Total |
21
% |
33
% |
19
% |
20
% |
24
% |
FUENTE:
Elaboración propia en base a información informes
citrícolas EEA INTA Concordia.
Del análisis del cuadro Nº 2 surge que los porcentajes
de participación de las exportaciones, mercado interno
e industria con respecto al total producido se mantienen en
aproximadamente 60 a 65% mercado interno, 20 a 25% para industria,
15% exportaciones, exceptuando el año 1996, dónde
se produjeron importantes heladas obligando a los productores
a enviar más fruta a la industria, que para ese año
le corresponde un 33%.
Si se analizan las exportaciones de los años 1997,
1998 y 1999, se puede observar que hubo una importante disminución
en todas las especies.
Cuadro Nº 3: Evolución de las exportaciones expresadas
en toneladas, de las firmas de Entre Ríos en los tres
últimos años.
| Especies |
1997 |
1998 |
1999 |
Variación
1999/98 |
| Naranja |
53.816 |
46.462 |
40.622 |
-12.57
% |
| Mandarina |
41.091 |
45.501 |
33.359 |
-26.69
% |
| Pomelo |
1.496 |
613 |
160 |
-73,90
% |
| Limón |
7.479 |
6.047 |
3.811 |
-36,98
% |
| Total |
103.882 |
98.623 |
77.952 |
-20.96
% |

Lo
exportado en citrus por las firmas de la región para
1999, representó el 25% de lo exportado por la República
Argentina. En mandarina representó el 94%, en naranja
el 54%, en limón el 2% y en pomelo menos del 1%.
Si se analiza el mercado interno, el mismo venía con
una tendencia alcista desde 1996, teniendo una importante
disminución en 1999 de 38.74% respecto de 1998.
Cuadro Nº 4: Toneladas de Fruta Cítrica Enviada
a mercado Interno
| |
1995 |
1996 |
1997 |
1998 |
1999 |
Variación
99/98 |
| Naranja |
171.610 |
169.425 |
279.720 |
334.306 |
163.879 |
-51.15
% |
| Mandarina |
143.200 |
132.134 |
169.712 |
168.727 |
138.657 |
-17.82
% |
| Pomelo |
7.617 |
5.901 |
23.959 |
24.052 |
13.421 |
-44.20
% |
| Limón |
15.037 |
6.876 |
5.247 |
8.087 |
11.884 |
46.95
% |
| Total |
337.464 |
314.336 |
478.638 |
535.172 |
327.841 |
-38.74
% |
FUENTE:
Elaboración propia en base a informes citrícolas
EEA INTA Concordia.
Con respecto a la fruta para industria, el total de cítricos
industrializados en 1999 fue menor que en años anteriores
como consecuencia de la menor producción, con una variación
con respecto a 1998 de 20,26%.
Cuadro Nº 5: Toneladas de fruta industrializada en el
período 1995/1999.
| |
1995 |
1996 |
1997 |
1998 |
1999 |
| Naranja |
50.160 |
94.413 |
66.444 |
96.980 |
52.935 |
| %
Total |
46% |
47% |
49% |
61% |
42% |
| Mandarina |
150707 |
50.248 |
30.201 |
340981 |
44.530 |
| %Total |
14% |
25% |
22% |
22% |
35% |
| Pomelo |
21.570 |
30.862 |
17.539 |
6.001 |
15.345 |
| %Total |
20% |
15% |
13% |
4% |
12% |
| Limón |
20.923 |
25.725 |
22.282 |
20.001 |
13.151 |
| %Total |
19% |
13% |
16% |
13% |
10% |
| TOTAL |
108.360 |
201.248 |
136.466 |
157.963 |
125.961 |
FUENTE:
Elaboración propia en base a informes citrícolas
EEA INTA Concordia.
Precios de frutas para Industria. En el Cuadro N° 6 se
presentan los precios vigentes en fábrica para cada
una de las cuatro especies cítricas, los valores corresponden
a los cinco últimos años.
Cuadro Nº 6: Precios pagados por la industria cítrica
en Entre Ríos ($ por tonelada).
| Años |
Naranja |
Mandarina |
Pomelo |
Limón |
| 1995 |
68,13 |
49,06 |
70,94 |
64,63 |
| 1996 |
62,29 |
47,27 |
64,00 |
73,11 |
| 1997 |
38,13 |
33,13 |
33,33 |
56,11 |
| 1998 |
36,88 |
31,82 |
31,50 |
46,25 |
| 1999 |
43,08 |
37,29 |
43,00 |
43,56 |
FUENTE:
INTA EEA Concordia, en base a consulta con las fábricas
de jugo cítrico.
Los precios de la fruta para este destino registraron una
mejoría en 1999. Igualmente los plazos de cobro fueron
inferiores con respecto a 1998, oscilando entre 48 horas y
60 días. Sin embargo aún no resultan remunerativos.
En la zona trabajaron tres fábricas de jugo que constituyen
la demanda básica de fruta para industria. Los precios
pagados por cada una de ellas no presentaron diferencias de
importancia.
Los precios que figuran en el cuadro precedente corresponden
a fruta puesta en fábrica. Si se tiene en cuenta el
costo de cosecha y transporte a fábrica (que supera
los $20 por tonelada) se deduce el escaso margen que le queda
al productor por fruta para este destino. Debe recordarse
que los gastos de cosecha y transporte de la fruta deben ser
pagados al contado y que durante gran parte del período
los pagos de las fábricas se realizaron con plazos.
En el gráfico Nº 3 se puede observar la tendencia
decreciente que manifiestan los precios de naranja y mandarina
para industria y la fuerte caída que los mismos registraron
durante la década pasada.
Precios
de la fruta fresca para el mercado interno. En la campaña
1999 los precios de naranja y mandarina comercializada en
el mercado interno como fruta fresca fueron buenos. Es indudable
que en ello jugó un rol importante la reducción
de la oferta. Precio de fruta en quinta. En el Cuadro Nº
7 se presenta una estimación de los precios logrados
por tonelada de las principales variedades de naranja y mandarina
durante los últimos años. Son valores estimados
por fruta en la planta, sin cosechar.
Cuadro
Nº 7: Precios promedios de fruta cítrica sin cosechar
en Entre Ríos, por tonelada.
| Variedades |
Año
1997 |
Año
1998 |
Año
1999 |
| M.
Satsuma |
120,00 |
92,78 |
86,00 |
| M.
Común |
85,38 |
51,48 |
77,83 |
| M.
Dancy |
92,31 |
61,11 |
90,00 |
| M.
Ellendale |
94,63 |
59,54 |
74,17 |
| M.
Murcott |
154,54 |
159,91 |
159,5 |
| Naranja
de Ombligo |
116,05 |
73,61 |
105,00 |
| Naranja
Común |
65,19 |
48,70 |
64,44 |
| Naranja
Valencia |
80,00 |
62,44 |
130,00 |
FUENTE:
INTA EEA Concordia
Precios en el Mercado Central de Buenos Aires. Los precios
logrados en 1999, por la fruta de Entre Ríos en el
Mercado Central de Buenos Aires tuvieron un comportamiento
diferente a la campaña anterior.
En Naranja Valencia, donde la reducción de la oferta
fue manifiesta, los precios fueron superiores durante todo
el año. La diferencia se hizo más acentuada
hacia el final del período, en el mes de diciembre.
En mandarina Ellendale fueron superiores durante los meses
de agosto, setiembre y octubre. En noviembre en cambio fueron
menores, esto seguramente se debió al deterioro en
la calidad que se experimentó en esta variedad hacia
el final de la cosecha. En mandarina Murcott los precios habían
sido superiores en los meses de setiembre y octubre, meses
en que la oferta fue menor que el año anterior. En
ese momento la expectativa era muy favorable. Se esperaban
muy buenos precios para el final de la cosecha, sin embargo
a partir de principio de noviembre los precios se estacionaron
y cayeron algo en el mes de diciembre.
Precios de la fruta para el mercado externo. Los precios de
la fruta destinada a este mercado durante 1999, tuvieron grandes
oscilaciones según las variedades y especialmente según
la calidad y el tamaño.
Para analizar los precios en el mercado externo se tomó
como principal indicador el comportamiento de las ventas en
los remates de Rotterdam.
En mandarina, las primeras partidas de Okitsu tuvieron un
comportamiento aceptable. Durante el mes de abril y hasta
la primera quincena de mayo fueron superiores a los del año
anterior. En las dos últimas semanas de mayo cayeron
por debajo de 10 dólares la caja de 12 kilogramos y
se mantuvieron bajos hasta el fin de las ventas en la última
semana de mayo. En cuanto a las Clementinas, aún de
poca importancia para la región, los precios sólo
fueron buenos en las primeras partidas vendidas en mayo, en
junio y julio fueron muy bajos. Otro tanto ocurrió
con la Nova vendida como Clemenville. La Ellendale tuvo un
comportamiento muy superior al de 1998 pero sin alcanzar los
precios de años anteriores.
En naranja los precios fueron algo mejores con respecto a
1998, volvieron al nivel de 1997 pero sin alcanzar a los logrados
en 1995.
En el cuadro Nº 8 se presenta información sobre
los precios promedios obtenidos por las principales variedades
de naranja y mandarina de la zona en las ventas realizadas
en la Sala de Remates de Rotterdam.
Cuadro Nº 8: Precios promedios de la fruta argentina
vendida en la Sala de Remates de Rotterdam.
| Variedades
(*) |
1997 |
1998 |
1999 |
| M.
Satsuma |
11.85 |
10.25 |
9.68 |
| M.
Ellendale |
13.20 |
9.33 |
11.99 |
| N.
Ombligo |
11.10 |
8.29 |
10.42 |
| N.
Valencia |
10.87 |
8.79 |
10.38 |
| Limón |
12.06 |
12.45 |
11.24 |
| Pomelo |
6.50 |
8.82 |
6.09 |
(*) En
mandarina se considera cajas de 10/12 kg. y en las otras especies
de 17/18 kg.
FUENTE: elaborado por INTA EEA. Concordia, en base a información
de la Sala de Remates de Rotterdam.
En pomelo los volúmenes exportados del área
son poco importantes, y los bajos precios obtenidos tanto
en 1999 como en las campañas anteriores determinaron
una brusca reducción. En limón, también
especie poco importante para la zona, los precios fueron un
10% más bajo que los de 1998 y más de un 30%
menores que los logrados en el período 1994-1996.
En Francia el comportamiento de los precios fue parecido al
de Rotterdam. Las Ellendales vendidas en setiembre tuvieron
muy buenos precios y las naranjas lograron precios similares
al promedio histórico y superiores a los de 1998.
En Inglaterra se lograron buenas cotizaciones por limones,
en Satsuma los precios fueron buenos hasta fines de mayo pero
registraron una fuerte caída en junio. En general fueron
más bajos que en 1998 e incluso que el promedio histórico.
En Clementinas los precios fueron malos mientras que fueron
buenos en Ellendale, de la que sólo se vendió
un volumen reducido. En naranja los resultados obtenidos fueron
inferiores a los del promedio histórico pero mejores
que los de la campaña pasada.
En Canadá, para mandarina, los mejores precios fueron
los logrados por Murcott. También fueron buenos los
logrados por Dancy, pero sólo se vendió en la
segunda quincena de agosto y en la primera semana de setiembre.
Los de Ellendale fueron algo más bajo y cayeron más
hacia el final, en el mes de octubre. En general, los precios
de la mandarina fueron más bajos que años anteriores,
mostrando una tendencia decreciente que se incremento por
el aumento de oferta, especialmente por el ingreso de fruta
sudafricana. Los precios de la naranja también mostraron
una tendencia decreciente. Sin embargo, a partir de la segunda
quincena de setiembre y hasta el final de las ventas, a mediados
de octubre, tuvieron un fuerte repunte que determinó
que el promedio anual se ubique por encima del de 1998 .
COSTOS DE PRODUCCION
Los costos de producción en 1999 no presentaron variaciones
de importancia con respecto a 1998. Si se analiza la tendencia
histórica se deduce que los que corresponden a los
dos últimos trienios (1994/96 y 19967/99) son sustancialmente
más altos que los de trienios anteriores. Ello está
determinado por la mayor incidencia de la mano de obra, de
los combustibles y de los gastos financieros.
En el Gráfico Nº 4 se presenta información
de la evolución de los costos efectivos de manejo de
una hectárea de citrus, durante los últimos
20 años.
Bibliografía
consultada: "Situación de la Citricultura de Entre
Ríos". Dr. Luis Larocca. EEA INTA Concordia. Febrero
2000. "Un aporte para la Politica Agropecuaria Nacional".
Federación Argentina de la Ingeniería Agronómica.
Mayo 2000. "Informes Citrícolas 1998". EEA
INTA Concordia. Abril 1999. "Informe Citrícola
1995". XVIII Jornada Citrícola Nacional. 15 de
diciembre 1995. "Informe Citrícola 1996".
XIX Jornada Citrícola Nacional. 6 de diciembre de 1996.
"Informe Citrícola 1997". XX Jornada Citrícola
Nacional 1997. 5 de diciembre de 1997.
arriba
|
| 4. CONDICIONES
PARA EL CRECIMIENTO Y DESARROLLO DEL SECTOR |
|
La difícil
situación por la que atraviesa nuestro sector citrícola
regional no escapa a la del sector primario argentino en general.
Las causas por las que se llega al estado actual, han sido
explicadas en diversas manifestaciones de orden público.
Desde los sectores políticos se trata de justificar
las razones, en factores como la caída de los precios
internacionales, las barreras sanitarias, etc, dejando de
lado cuestiones que en este momento son de mucho mayor importancia
que aquellas y que tienen su origen en nuestro propio país.
Las limitaciones y problemas con que la citricultura de nuestra
región se enfrenta, reconocen diferentes orígenes
y trataremos de describirlas a los fines de ir dándoles
a cada una su cuota de participación en la actual crisis,
que es seguramente la más profunda y grave que ha afectado
al sector en toda su historia.
a) Ausencia de una política citrícola regional:
El no tener un claro horizonte de mediano plazo hacia donde
dirigirnos, provoca una gran desorientación dentro
del sector en relación a decisiones que se deben tomar
en un momento pero cuyo resultado se verá reflejado
luego de 3-4 años. Esta ausencia viene generando permanentemente
un desaprovechamiento de oportunidades de inversión
y de acceso a mercados promisorios. Ha provocado también
que proyectos y emprendimientos privados que con enormes esfuerzos
fueron surgiendo en nuestra zona, se hayan ido desgastando
y agotándose sin habérselos apoyado o ayudado
para darles una esperanza de viabilidad económica.
Esta misma falta de orientación, planificación
y reglas de juego claras para el desarrollo de nuestra actividad
provoca permanentemente, discusiones y enfrentamientos entre
dirigentes e instituciones que en nada colaboran para encontrar
una salida válida.
b) Aspectos financieros: Actualmente, en un análisis
de coyuntura, el principal problema del sector es de naturaleza
financiera. Durante los últimos tres años, la
citricultura como actividad económica, no fué
rentable. De un detallado análisis del sector productivo,
de empaque y comercialización, surge claramente que
se vienen registrando importantes pérdidas empresariales
en cada uno, junto con una enorme descapitalización
del sector en general. Nuestro sistema financiero actual está
muy lejos de favorecer a la actividad productiva. Las actuales
tasas de interés del mercado son exageradamente elevadas.
Nuestro sector necesita para su evolución e inversión
productiva acceder a créditos que sean establecidos
en líneas acordes a la actividad y a un costo razonable.
Nada de esto ocurre, la nula rentabilidad no permite tomar
créditos a este nivel de tasas de interés. Quienes
lo han hecho, hoy presentan un grado de endeudamiento que
sumado a la falta de rentabilidad de la actividad, hace aún
más incierto su futuro.
c) Aspectos impositivos: Nuestra actividad, y en general todo
el sector productivo agropecuario, se encuentra gravado por
una legislación tributaria discriminatoria, cuyo único
fin pareciera ser recaudar a cualquier precio, en lugar de
premiar la inversión productiva, comprometiendo seriamente
a las empresas y al sector citrícola en general como
ocurre actualmente. Basta mencionar la incidencia que tienen
en el resultado económico de las empresas unos pocos
impuestos para darnos cuenta del por qué se llega a
la actual situación. Al ir considerando y agregando
a los costos de producción, márgenes netos y
rentabilidades, los valores de estos impuestos nos daremos
cuenta de su gravitación en los mismos y cuanto contribuyen
a la situación de ahogo financiero y económico
que se menciona : - Impuestos a las Ganancias: Con las sucesivas
modificaciones en los valores de las alícuotas a aplicar
a cada una de las categorías sujetas al cálculo
a tributar, como así también en los ítems
a tener en cuenta para su determinación, lo único
que se ha venido generando es un mayor castigo para los buenos
contribuyentes, favoreciendo o estimulando con esto a la evasión
fiscal, en lugar de orientarse a combatirla o corregirla,
como debería hacerse. Esto determina que la legislación
vigente actualmente constituye una seria inequidad tributaria.
- Impuesto sobre los intereses: Desgraciadamente somos el
único país del mundo que pretende poder competir
en la actual globalización con este despropósito
impositivo. Cobrar un impuesto a los intereses de créditos
bancarios que fueron y son tomados para crecer e invertir,
no encuentra en ningún caso, por más que se
los busque, justificativo alguno. - Impuesto sobre los Bienes
Personales: Todos los bienes que posea el productor, sean
estos productivos, no productivos como así también
participaciones sociales y empresarias de todo tipo, superado
un importe mínimo se graban con tasas que son del 0,5
% ó 0,75% según corresponda. - Impuesto a las
Ganancias Mínimas Presuntas: Este es otro claro ejemplo
de discriminación hacia el sector primario en general.
La sola tenencia de un activo, que en este caso esta dedicado
a la producción, ya supone para la actual legislación
que hay ganancias y por lo tanto lo grava. Esto significa
que ya no interesa el resultado económico que pudieran
tener las empresas sino que la sola tenencia de un activo
justifica un nuevo impuesto sobre el mismo bien, también
vigente actualmente el impuesto a los bienes personales que
también afecta el mismo activo empresario. Esta discriminación
se hace más irritativa aún cuando se observa
que este impuesto, grava a los activos productivos, no así
a las inversiones en bienes que no se destinan a la producción.
- ITC: Este impuesto a la transferencia de combustible, que
con un valor de 0,12 $/litro de gasoil, se agregó a
esta larga lista de impuestos con la excusa de compensarlo
con los montos a pagar en otros impuestos nacionales, termina
siendo para la mayoría de los productores una contribución
adicional con el agravante de afectar a uno de los insumos
que mayor incidencia tiene en la composición de los
costos de producción y transporte. - I.V.A.: No solo
el nivel actual de la tasa de este impuesto es cuestionable,
sino que a ello se le suma una reglamentación que va
en contra de los sectores productivos y de la exportación.
La aplicación de tasas diferenciales en la generación
de Débitos y Créditos fiscales en la producción,
y la vigencia de regímenes de retención, y demoras
en la devolución de impuestos, en la exportación,
son muestras claras del encarecimiento de los costos de producción
y comercialización. La única finalidad que se
persigue con esto, es conseguir un mecanismo de financiación
del estado a expensas de recursos de nuestras economías
regionales. - Impuestos laborales: El permanente aumento en
las cargas laborales que se deben soportar en toda la cadena
productiva ha colaborado fuertemente para que en general el
costo de la mano de obra sea, dentro de los costos de producción,
el que más ha crecido en los últimos 10 años.
- Impuesto a las bebidas a base de jugos: Hasta hace cuatro
años existía una brecha importante en la tributación
de impuestos internos. Las bebidas con 10 % de jugo mínimo
en su composición, y en el caso del limón con
5% no tributaban impuesto, mientras que las bebidas colas,
tónicas, etc., tributaban 24%. Posteriormente las bebidas
a base de jugo, siguieron no tributando, pero las colas y
tónicas empezaron a tributar solo el 4%. Con esta ridícula
diferencia (esto no pasa en la mayoría de los países
con citricultura), son pocos los que optarían por usar
jugos sabiendo que al utilizar componentes artificiales, la
estabilidad de las bebidas aumenta y los costos de aprovisionamiento,
almacenamiento, etc., son despreciables frente a quienes deben
programar compras por adelantado de concentrados, mantener
en cadena de frío los tambores, etc. Pero si esto golpeó
fuerte a la industria de los jugos cuatro años atrás,
lo que ocurrió con la entrada en vigencia en el año
2000 de una nueva base de tributación, fue mucho peor,
ya que a las bebidas a base de jugo, les aplicaron el 4% y
a las otras (colas, tónicas, etc.) el 8%. - En el orden
provincial: Nuestro sector paga en forma indirecta tasas de
ingresos brutos que se cobran sobre numerosos insumos que
se utilizan en la producción y comercialización.
Un ejemplo claro es el del gas oíl, en el que la tasa
que se paga, que es del 3,25 %, se calcula sobre el neto más
el ITC. La incidencia que tienen los impuestos provinciales
en el costo de la energía eléctrica es otro
ejemplo claro de la participación del estado provincial
en la carga impositiva total que soporta el sector.
d) Servicios: Seguramente un capítulo especial merecería
el tratamiento de la gravitación en los costos para
las empresas a lo largo de toda la cadena de producción,
empaque y comercialización que representan las tarifas
por servicios y conseciones que se realizaron en los últimos
años y cuya incidencia acumulada a lo largo de esta
cadena encarece notablemente los costos conque llega la fruta
al consumidor final. Las tarifas que debemos pagar por peajes
en rutas representan en muchos casos valores entre 3 y 4 veces
a las que se pagan en el exterior. La privatización
de los ferrocarriles significó para nosotros la casi
desaparición del ferrocarril Gral. Urquiza, trayendo
como consecuencia un encarecimiento en los valores de los
fletes de insumos, producción, como así también
un mayor costo para una gran cantidad de trabajadores y operarios
que asiduamente lo utilizaban como medio mas económico
de trasladarse. La privatización telefónica
significó un negocio orientado, por la división
geográfica conque se lo llevó a cabo, a favorecer
a dos servidores en forma exclusiva, permitiéndoseles
para colmo de males un ajuste tarifario que se rige no por
nuestra inflación sino por la inflación de EEUU,
y que ademas de garantizarles el monopolio por varios años,
les aseguró las ganancias a costas del usuario argentino
cautivo.
e) Aspectos sanitarios: En las relaciones económicas
actuales permanentemente se usan trabas comerciales que, basándose
en aspectos sanitarios, solo buscan proteger a los agentes
económicos de los países que las ponen en práctica.
Es uno de los aspectos a no descuidar. Mucho es lo que nuestro
sector ha venido y viene realizando para superar estos problemas,
de manera tal que es muy importante continuar trabajando en
este sentido para que la presencia de plagas o enfermedades
no terminen ocasionando un impedimento para acceder a valiosos
mercados del exterior. En el apartado dedicado a la descripción
de los aspectos técnicos de la producción citrícola
en nuestra región, se describieron detalladamente algunos
de ellos relacionados a este ítem.
e) Características estructurales: El análisis
de los factores de estructura de las empresas no deja de ser
menos importante ya que existen limitaciones muy fuertes para
corregir problemas de fondo que se deben superar para lograr
una reconversión que sea rentable. Grandes esfuerzos
se han hecho para ir renovando las variedades por otras de
mayor aceptación comercial. La grave crisis de los
últimos años ha traído como consecuencia
una menor renovación de plantas decadentes y enfermas,
como así también una marcada disminución
en la atención y cuidados necesarios para lograr mantener
y mejorar tanto la calidad de la fruta como los rendimientos.
Es importante mejorar la capacidad de almacenaje en frío
para la fruta de la zona, de la misma manera que continuar
con las gestiones que desde hace años se vienen realizando
para poder utilizar puertos de embarques para exportación
más próximos a la región.
f) Mercados internos y externos: Las señales que se
vienen recibiendo desde el exterior son en su mayoría
negativas para nuestra citricultura regional. Las devaluaciones
permanentes que vienen practicando los países destinatarios
de nuestras exportaciones, en sus monedas, en relación
al dolar agravan periódicamente nuestra situación.
Ha habido una tendencia creciente durante los últimos
años, por parte de la Unión Europea, de aumentar
las restricciones a los ingresos de fruta fresca de terceros
países, constituyendo esto una amenaza permanente.
En relación al mercado de fruta fresca se viene dando
a nivel internacional un aumento contínuo de los volúmenes
ofrecidos, tanto por los competidores tradicionales como por
la aparición de nuevos oferentes. En el orden interno,
la demanda de fruta fresca no ha crecido al mismo ritmo que
la oferta y esto genera que ante años con aumento de
oferta de fruta, se produzcan bruscas caídas en los
precios. Con respecto a las formas de comercialización,
la demanda de fruta ha ido concentrándose con una gran
participación de los hipermercados como agentes principales
de la misma. Los volúmenes que manejan les van permitiendo
su consolidación en el mercado trayendo esto aparejado
un posicionamiento que les permite la fijación de precios
y condiciones de comercialización ( plazos, calidades,
tamaños,etc.). Los controles oficiales vinculados a
la aplicación de las normas vigentes en cuanto a calidad,
tamaño, ratio y porcentaje de jugo para la comercialización
de fruta fresca son deficientes. Esto determina que entre
al mercado fruta que no está en condiciones para ser
consumida, lo que afecta seriamente el comportamiento posterior
de la demanda.
Bibliografía consultada: "El Costo Argentino".
Sociedad Rural de Concordia. Junio de 2000. "Situación
de la Citricultura de Entre Ríos". Dr Luis Larocca.
EEA INTA Concordia. Febrero 2000. "Colaboracion personal"
Dr. Hugo Cives. Septiembre 2000.
arriba
|
| 5. REFLEXIONES
PARA DEBATIR E IMPLEMENTAR |
|
1. Las
posibles propuestas que superen las serias contrariedades
económicas que afectan la estructura misma del sector
citrícola, deberán contemplar políticas
activas que se orienten a modificar las causas reales que
contribuyeron a desembocar en la actual situación.
2. Se suma a lo anterior el registro infrecuente de heladas,
sequías e inundaciones, como lo demuestran las declaraciones
de emergencia agropecuarias y su consideración por
parte de la Nación. Estas manifiestas causales es de
esperar no se resuelvan en el corto plazo, por lo cual se
deberán hacer los esfuerzos y abrir los caminos que
permitan superar las situaciones planteadas y poder producir
con rentabilidad.
3. Consensuar la elaboración y aprobación de
dispositivos que en el contexto macro-económico de
la convertibilidad y de intercambio comercial permitan adaptar
medidas para compensar las asimetrías cambiarias, dumping,
barreras arancelarias y para-arancelarias, como así
también, implementar un arancel de importación
para toda fruta extra Mercosur durante la zafra.
4. Comprometer formalmente a los organismos oficiales relacionados
con las exportaciones a trabajar mancomunadamente con el fin
de promover y desarrollar acciones que signifiquen un real
apoyo a la colocación de fruta en terceros países.
5. Con el marco de las instituciones actuales, crear una comisión
que elabore y diseñe estrategias comunes, no solo para
poder superar las condiciones actuales si no también
para proyectar el esfuerzo productivo hacia nuevas metas.
6. Implementar un sistema que permita actualizar anualmente
la producción, superficie, tipo de variedades, etc.
que refleje la evolución del sector y su oferta. Conjuntamente
con los valores obtenidos por las diferentes variedades en
los mercados internacionales e interno. Esto permitiría
la toma de decisiones en los diferentes sectores relacionados
y el ordenamiento de la oferta final para la región.
7. Implementar una oferta crediticia a través de la
banca oficial y privada, que contenga los elementos que contemple
la situación del sector, como ser, plazos adecuados,
tasas preferenciales y con carpeta técnica - planificación
y certificación productiva corresponsable - elaborada
por un profesional de la Ingeniería Agronómica,
para asegurar que su destino es el de la producción
directa y no a financiar otros fines. Productor y Profesional
deberán asumir responsabilidades compartidas en el
destino y oportunidad del crédito, con entrega pactada
de montos según certificación de obra e intervención
de las entidades Colegiadas como entes para-Estatales de control
de gestión.
8. Definir y realizar a través de las Asociaciones
de Productores solicitud de aportes correspondiente de fondos
para la investigación y experimentación de los
organismos oficiales para darle mayor continuidad a los proyectos
de trabajos. Es importante también vigorizar, mediante
la incorporación de profesionales, los distintos departamentos
de las dependencias oficiales que hoy respaldan con sus trabajos
de experimentación la actividad citrícola.
9. Contar en las embajadas con personal profesional que conozca
de la actividad del sector citrícola y en coordinación
con las Asociaciones de Productores mantengan una comunicación
on-line, sobre la oferta exportable y las demandas externas
y sus condiciones.
10. Considerar la implementación de un sistema para
la verificación del cumplimiento de las normas de calidad
de la fruta embalada ( ratio, porcentaje de jugo, calibres,
categorías por calidad, etc.), a nivel provincial y
a cargo de representantes de los productores.
11. El cumplimiento de las normas de calidad ya establecidas
más otras que se agreguen para diferenciar el producto,
tendería a imponer en el mercado una marca propia de
la región para la comercialización de la fruta
y así llegar a los centros de consumo con un sello
de calidad, que signifique el compromiso de los productores
de la región hacia el consumidor.
12. La modificación en la base tributaria de los jugos
para volver a la situación anterior del 0% de tributo,
conllevaria a un incremento en el consumo de jugo y con ello
el consumo de fruta para elaborarlo.
13. Por otro lado debería implementarse un programa
de investigación (INTA, Facultad de Alimentos, Asociaciones
Medicas, etc.) para estudiar aspectos nutricionales de ciertos
jugos que como los de mandarina se elaboran año a año
en mayor cantidad.
14. Teniendo en cuenta a los cítricos como productos
altamente difundidos en el mercado interno, también
es necesario resaltar que todavía hay lugar para crecer
en todas la variedades y especialmente por el lado de las
mandarinas, que en encuestas del año 1998, el 38% de
los hogares representados no las consumían.
15. Como surge de estudios realizados, tanto para naranjas
como para mandarinas existe un desconocimiento de las cualidades
que poseen dichos productos. En el marco de una estrategia
de consumo, resulta como consecuencia la necesidad de divulgar
la excelencia de los citricos, (su elevado contenido de vitaminas,
minerales, etc) como también que sea reconocida y difundida
la importancia de los mismos para reducir gran parte de las
enfermedades modernas. Es decir hacer considerar a los citricos
no solo como "Un buen fruto" si no "Un fruto
moderno".
arriba
|
Bibliografía
consultada: "Estudio de Investigación del Consumo
de Naranjas y Mandarinas". Asoc. de Citricultores Chajari
- 1998 "Un Aporte para la Política Agropecuaria
Nacional". Federación Argentina de Ingeniería
Agronómica - Mayo de 2000
La Asociación de Ingenieros Agrónomos del Nordeste
de Entre Ríos como tal y su Subcomisión Citricola
en particular han tratado de expresar una serie de elementos
y conceptos, mucho de los cuales están en debate, de
otros habrá que iniciarlos y algunos casos ameritan ser
implementados de modo imperioso, con el fin de resolver situaciones
que no pueden esperar, tanto por su dimensión, como por
el significado que tienen para la estructura productiva de la
región y la integridad del contexto productivo general.
Asociacion de Ingenieros Agrónomos del Nordeste de E.
R. Subcomisión Citricola Octubre 2000
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