ARTICULOS TECNICOS DE CITRUS - Nota 1
   
 

1. INTRODUCCION
2. ANTECEDENTES HISTORICOS Y EVOLUCION TECNICA DEL SECTOR
3. ASPECTOS ECONOMICOS
4. CONDICIONES PARA EL CRECIMIENTO Y DESARROLLO DEL SECTOR
5. REFLEXIONES PARA DEBATIR E IMPLEMENTAR

 

1 - INTRODUCCION

El presente documento tiene como finalidad aportar algunos conceptos y contenidos para el desarrollo de políticas para el sector, el cual no puede resumir todo el contenido de ellas. Pretende pueda significar un disparador para que los interesados, podamos en el contexto del cambio de opiniones, contribuir con sus máximas posibilidades al crecimiento y desarrollo del sector citrícola y, por ende, de la región y su gente.

Lo que a continuación se expresa, consta de antecedentes históricos que reflejan el derrotero de la citricultura en la región y su evolución técnica. Luego se describen aspectos económicos que pretenden remarcar la importancia económica del sector dentro de la economía regional. A continuación la enumeración de condicionantes, limitaciones y restricciones para el crecimiento del sector. Finalmente se describen reflexiones e ideas que se estiman, a nuestro criterio, importantes y que en el entorno de las políticas activas, deberían ser discutidas por todos los partícipes vinculados al sector citrícola.

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2 - ANTECEDENTES HISTORICOS Y EVOLUCION TECNICA DEL SECTOR

Orígenes de sus plantaciones cítricas: Se reconoce a los jesuitas como quienes introdujeron los cítricos en América del Sur y en la región, con las especies naranjo dulce y naranjo agrio.
Los jesuitas llegaron a la región de Misiones y hacia el Sur hasta Yapeyú entre los años 1620 y 1627. El historiador entrerriano César B. Pérez Colman atribuye a los padres jesuitas de Yapeyú la plantación de naranjos en nuestra zona, destacándose una plantación de naranjos en la costa del Yuquerí, propiedad de Don Juan Bautista Dargaín, con la autorización del Cabildo de Yapeyú. Otra referencia histórica ubica luego de la expulsión de la Compañía de Jesús, una plantación de naranjos a pocos metros de la actual toma de aguas corrientes de nuestra ciudad: el naranjal de Pereda.

En el año 1880, don Augusto Niez, adquiere un lote de 10 ha. de tierra sobre el actual boulevard San Lorenzo donde plantó viñedos y otros frutales, entre los que se destacó una mandarina, denominada primeramente como "naranja de clavel", formando el primer vivero de esta especie e implantando luego un monte de 2500 plantas con esta variedad. Esta fue la primera plantación de mandarinas de la zona, la que se popularizó con rapidez, gozando de la aceptación de los productores. Una propiedad muy apreciada en aquellos años y que contribuyó a su aceptación era que, al no ser comida por la langosta, sobrevivió a las temibles "mangas" que asolaron la zona en 1907/1908 y luego las de 1928 y 1939.

Por esos años la vitivinicultura era una actividad con creciente desarrollo en la zona, al punto que la Secretaría de Agricultura y Ganadería dispuso en 1911 la creación de la Estación Enológica para apuntalar la actividad y comisiona, en octubre de 1911, el Ing.Agr. José Alazraqui, Jefe de la Estación Enológica y Prof. de la Escuela de Viticultura de Mendoza, para estudiar la situación de los viñedos en la costa del Río Uruguay, manifestó la conveniencia de instalar en Concordia un campo de demostración y enseñanza para el cultivo de frutales, indicando como propicios los terrenos de la ex escuela "Tomas Espora". Posteriormente el Ministerio de Agricultura de la Nación cede 62 hectáreas donde funcionaba la citada escuela y se funda, el 22 enero de 1912 la "Estación Experimental de Viticultura y Horticultura del Litoral" quedando al frente el Ing.Alazraqui. Por decreto del 8 de marzo de 1912 queda definitivamente fundada "La Estación Vitícolo-Enológica de Concordia". Cabe recordar que esta fundación, mucho se debe al empeño del entonces Director Gral. de Enseñanza Agrícola de E. Ríos, Prof. Alejandro Carbó. Con aquel nombre funcionó hasta 1917 y a partir de 1918 pasó a llamarse "Estación Agronómica".

Concordia, período que va de 1924 a 1932. Este período coincide con la decadencia de la vitivinicultura de la zona, motivado en gran parte por sobreproducciones en Mendoza y San Juan, y en cambio, se obtenían buenos precios por las mandarinas, que no demandaban tantos gastos como la vid para su cultivo. Ello motivó que los productores se orientaran hacia nuevas plantaciones de mandarinos. Es en este período cuando se marca el primer avance de la citricultura en la zona, destacándose la formación de grandes plantaciones como las de Soler y Robinson, cubriendo varios cientos de hectáreas.

Concordia, período que va de 1932 a 1945. Se extienden las plantaciones en las colonias cercanas a Concordia, destacándose, las zonas de Puerto Yeruá y Colonia Yeruá, Yuquerí, San Bonifacio, Osvaldo Magnasco, Zorraquín y Ayuí. Luego de lograrse el control de las devastadoras "mangas" de langostas, comenzaron a plantarse otras variedades de mandarinas y naranjas como así también pomelos y limones. Las heladas pasaron a ser la principal adversidad para los cultivos en plena expansión. Las ocurridas en 1936, 1944 y 1945 también causaron graves daños, pero, no obstante ello, las plantaciones continuaron evolucionando hasta convertirse en la principal actividad frutícola de la región.
Concordia, período que va de 1945 a 1970. La década del /40 presentó también duros obstáculos para el desarrollo de la citricultura; bastando con citar solo la irrupción de la tristeza, diezmando en pocos años absolutamente todas las plantas de naranjos, mandarinos y pomelos injertados sobre naranjo agrio, lo que llevó a encarar estudios para determinar la causa de este mal.

Ello dio lugar a la formalización de convenios con la Universidad de Florida, de Estados Unidos, y la radicación de técnicos americanos en la Estación Experimental de Concordia, lo que luego de unos años de trabajo contribuyó a dilucidar el problema al descubrirse que el agente causal de esta epifitia, conocida como "tristeza" o "podredumbre de las raicillas" era un virus hasta entonces desconocido. Al mismo tiempo, se constató que las mismas variedades injertadas sobre la especie denominada "trifolio", pariente cercano de los cítricos, eran inmunes a esta afección, es así como se fueron reemplazando las plantaciones que se morían por las mismas variedades y otras nuevas pero injertadas ahora sobre este nuevo pie, el que ademas le confería a las plantas, una muy buena productividad, calidad externa e interna de la fruta, y también mayor resistencia al frío.

Después del año 1945, la zona sufrió una evolución en la producción de especies y variedades y en volumen de cosecha. El espectro de variedades continuó diversificándose junto con la expansión del cultivo, con nuevas plantaciones tanto de variedades tardías traídas del exterior como la naranja Valencia Late, o de origen locales como la mandarina Malvasio; tempranas como las mandarinas del grupo Satsuma, las que extendieron la oferta de la producción en el mercado interno y con ello los períodos de zafra y actividades vinculadas. La original Estación Enológica creada por la Secretaría de Agricultura y Ganadería en 1911, participó activamente de estos cambios, destacándose el trabajo de introducción y ensayo de nuevas variedades y portainjertos, así como el estudio de problemas de plagas, enfermedades y nutrición. La citricultura continuó su expansión durante las décadas del /50 y del /60. Se destacan nítidamente algunas empresas familiares como Pindapoy, que se transforman en un complejo agroindustrial con significativo aporte socioeconómico en la región. Con la creación del INTA, en 1956, se refuerza en recursos humanos y económicos la antigua Estación Experimental Agronómica, con especial esfuerzos en la mejora de las variedades, programas de fertilización, control de plagas y enfermedades, economía cítrica y un especial énfasis en las tareas de extensión. La creación de la Junta Provincial de la Citricultura abre esperanzas de contar con un organismo que apoye al desarrollo citrícola de la región. La creación de la Corporación Entrerriana de Citrus y la inauguración de la fábrica de jugos "Las Tejas" sumándose a Pindapoy y otras menores existentes, abren nuevas alternativas a la producción, crecen las plantaciones de pomelos y las posibilidades de su industrialización. Factores climáticos como la sequía 64/65 y las heladas del /65 y especialmente la del /67 afectan fuertemente la actividad, la que experimenta una declinación desde el /68 al /70. Durante la década del /70 comienza a aumentar el aporte técnico privado a la actividad citrícola; las empresas más grandes incorporan técnicos para mejorar la tecnología aplicada a la producción.

El año 1971 marca un importante jalón en la exportación de productos cítricos, especialmente jugos. Una coincidencia de daños importantes en la producción cítrica de la cuenca del Mediterráneo por fuertes heladas y acertadas medidas del gobierno sobre pre-financiación y reintegros en la exportación de jugos cítricos y una gran demanda de cítricos por parte del mercado internacional, crearon un clima favorable para la exportación. Aumenta la diversificación varietal, con la aparición de variedades más tempranas y más tardías. Se llega a cubrir con producción gran parte del año. Se realizan las primeras exportaciones de frutas frescas a Europa. Se consolida un mercado interno fuerte. En el segundo quinquenio del /70 la aparición de la cancrosis, genera un nuevo dilema fitosanitario en la región, y abre un interrogante sombrío sobre el futuro citrícola de la zona. La voluntad de sobreponerse a las adversidades por parte de los productores y convenios realizados entre el INTA y la Universidad de Florida, junto con trabajos técnicos realizados en la zona, permiten disponer de un paquete tecnológico que da respuesta a las necesidades del sector y permite que la producción continuara con su crecimiento. Aumenta la demanda de asesoramiento técnico por parte de los productores, y la actividad técnica privada pasa a tener una participación importante en el avance de la actividad.

Se incorporan nuevas técnicas de manejo de suelo y de cultivo, nuevas variedades. Las perspectivas inicialmente puestas en la industria del jugo, se ven desalentadas con los bajos precios que ésta paga, y la citricultura se reorienta hacia el mercado fresco. La década del /80 encuentra a la citricultura recuperada del problema sanitario de la cancrosis, con un mercado interno fuerte y se abren las ojos nuevamente a la exportación de frutas frescas. El segundo quinquenio del /80 marca una firme expansión de las exportaciones, principalmente hacia la Unión Europea, también otros mercados como Canadá, Europa del Este, el Sudeste Asiático y los países Arabes. La década de los noventa continua con una citricultura en plena expansión nuevas tierras se destinan a plantación y comienzan a producir los lotes plantados en los últimos años, con nuevas variedades y orientadas sobre todo al mercado de exportación. El aporte tecnológico de instituciones como el INTA junto al esfuerzo de productores, empresas privadas, Asociaciones de Productores y técnicos producen un cambio en el "paisaje" de las plantaciones, con la incorporación de nuevas variedades, densidades de plantación mayores, el empleo del riego, las cortinas forestales, el control de heladas y las trascendente implementación de un programa de obtención y distribución de material cítrico de indentidad y sanidad controlados a cargo del INTA. En los últimos años se viene desarrollando en la región un programa de Mitigación de Riesgo para Enfermedades Cuarentenarias con destino a los mercados de exportación, que esta demostrando los resultados de la investigación y experimentación de muchos años.

La implementación de dicho programa refuerza y da un marco normativo al manejo de enfermedades de tipo cuarentenarias como "cancrosis" en la región. No obstante esto, desde la década del/80 hasta la actualidad, se produce y exporta fruta que reúne las condiciones para su venta en los países tradicionalmente compradores. Este nuevo programa ha demostrado las oportunas y adecuadas medidas que se han venido recomendando técnicamente y, que el productor las viene adoptando desde hace más de veinte años y que hoy le dan sustento al sistema, que si el productor citricola, esta dispuesto a cumplir en toda su extensión, permitiría sin duda alguna continuar exportando fruta como lo hace en la actualidad. Avances en el control de enfermedades y plagas con técnicas actuales para el manejo de resistencia, control ecológico de plagas, etc. y en la actualidad la puesta en marcha del sistema de Producción Integrada de Citricos para la Región del Río Uruguay, como una respuesta a las tendencias modernas de producción que "priorizan métodos ecológicamente más seguros, minimizando los efectos colaterales no deseados del uso de agroquímicos y poniendo énfasis en la protección del medio ambiente y la salud humana".

Bibliografía consultada: "Concordia, capital del citrus". Artículo del Ing. Gilberto Pellegrini, Presidente de la Junta Provincial de la Citricultura. "El libro blanco de la citricultura". "Memorias técnicas anuales de la EEA Concordia del INTA".

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3 - ASPECTOS ECONOMICOS

Introducción
La producción agropecuaria de nuestra región aporta $ 200.000.000, que representa el 15% del total de los ingresos de la provincia, donde la producción citrícola contribuye con un 42%, la ganadera con un 32%, la arrocera con un 12% y la forestal con un 10%. En menor escala se ubican la apicultura y la horticultura con un 2%, el resto corresponde a avicultura y otros productos agrícolas.
La actividad citrícola es sin duda la más importante, ocupa 50.000 hectáreas aprovechando los suelos arenosos y mestizos característicos de la región, su excelente condición climática, considerada una de las mejores a nivel mundial, le confiere a la fruta, características organolépticas (color, sabor y aroma), que la hacen apreciada en los más exigentes mercados del mundo. La actividad representa la principal fuente de ingreso de más de 2000 productores, de los cuales el 90% tienen explotaciones menores a 50 ha.

Esta producción fue iniciada hace más de 60 años, transformándose con el tiempo en pilar de la economía regional, (departamentos Federación y Concordia), movilizando más del 50 por ciento de la población rural y urbana de la zona, por lo que implica, además del valor económico, un alto valor social. Por lo tanto cualquier crisis en dicho rubro se traduce en un costo social mucho más grave que lo que implicaría un esfuerzo del estado por sostenerla, provocando con su indiferencia, un marcado éxodo de la población rural e incrementando en forma desproporcionada la población urbana.
El reconocimiento de los alcances de la actual crisis que afecta nuestra región, es de suma importancia para implementar medidas que beneficien al sector en forma equitativa.

Panorama actual:
De modo resumido es posible dar un panorama general a través de algunos indicadores que afectan estructuralmente a todo el sector agroalimentario.
El actual marco internacional no ofrece el mejor de los escenarios en estos últimos tiempos, se apuntan como aspectos más salientes,
¨ La globalización trajo aparejado en los países en vías de desarrollo la desaparición de sus barreras comerciales, la instalación de las empresas internacionalizadas y del capital financiero que hacen sentir su influencia en los mercados internacionales; ¨ Superproducción agrícola en los principales países productores-exportadores; ¨ Retracción en la demanda de importantes centros de consumo (el mercado asiático); ¨ Subsidios agrícolas a la producción y medidas proteccionistas de países desarrollados (EE.UU., UE y Japón). En los países del OCDE (22 países europeos, EE.UU, Canadá, México, Australia, Japón, Nueva Zelanda y República de Corea) los subsidios totales llegaron a 362 mil millones de dólares en 1998; ¨ Nuestro principal socio regional del Mercosur, Brasil, mediante su política cambiaria se ha colocado en una situación de competitividad muy ventajosa; ¨ La interacción de los aspectos antes mencionados ha dado como resultado una notable caída de los precios de los commodity y sus derivados agroindustriales, hecho que no presenta síntomas de recuperación para el mediano plazo; ¨ La posición de los países desarrollados en la OMC, de no avanzar más aceleradamente en los compromisos comerciales surgidos de la Ronda Uruguay; ¨ Los países centrales logran encontrar excusas para la aplicación de barreras para-arancelarias como mecanismos proteccionistas.

Entre los aspectos que resaltan en el marco de la situación nacional, podemos considerar como más destacados:
· Caída de precios de los productos a los niveles más bajos históricamente, debido a lo expresado anteriormente; · Un mercado local que no tiene los mecanismos de protección frente a agentes externos y extraños (precios internacionales y fenómenos climáticos), que compensen desequilibrios; · Ausencia del Estado en su función arbitral, de control y de promoción, lo que produjo una desprotección de los sistemas, hecho que acentúa las debilidades en procesos de negociación ante las fuerzas del mercado; · Economías regionales que no ven resuelto su achicamiento y la competitividad de sus productos con el exterior; · Marcada concentración del capital productivo, imponiéndose, por los condicionamientos generales, la producción de escala; · Acentuado en el tiempo, el proceso de exclusión del sistema productivo de gran cantidad de empresas agrarias en las distintas regiones del país; · Déficit en políticas de investigación y experimentación de carácter oficial, que genere tecnologías y eventos argentinos; · Creciente costo Argentino; · Limitaciones para el acceso al crédito y elevadas tasas de interés por los componentes riesgo, impositivo, etc.; · Complejo sistema impositivo que limita al sistema productivo; · Fenómenos climáticos extemporáneos, extraordinarios, imprevistos e inevitables.

Nuestra citricultura no escapa a todos estos efectos antes mencionados; para reconocer la actual situación es importante ubicarnos en el sector y observar en forma amplia y clara que es lo que vive la mayoría de los productores citrícolas; presentando una perdida de rentabilidad, tanto en empresas grandes como en productores pequeños y medianos.

A lo largo de muchos años la citricultura fue produciendo volúmenes que cómodamente el mercado interno absorbía sin mayores dificultades y exportaba los excedentes, aprovechando situaciones de mejores precios, sin que mediara una política exportadora estructural; una baja producción por hectárea no implicaba directamente una baja rentabilidad. Al cambiar la economía y con el advenimiento de la producción de nuevas plantaciones, los precios al productor cayeron a valores por debajo de los costos de producción promedio y solamente aquellos que comprendieron a tiempo el desafío de producir más kilos de fruta por hectárea y de mayor calidad, pudieron enfrentar la situación.

Un sistema que va en aumento por la entrada en producción de nuevas plantaciones y un incremento de la oferta a precios accesibles de otras frutas como la banana, los frutales de carozo y pepita, antes de mayor valor, produjeron una competencia con los cítricos impidiendo lograr los precios altos de otros años. Esta imposibilidad llevó a que la única salida del productor fuera incrementar su promedio de toneladas por hectárea, para diluir los costos en una mayor cantidad de cajones y absorber esa caída de precios, acción que en un cultivo perenne como los cítricos, demanda mucho tiempo, no obstante esto, estamos en condiciones de afirmar que la tecnología para lograr un incremento de calidad y cantidad de fruta dentro de niveles rentables está disponible.

Contribuyendo a la crisis se agrega el factor climático, que si bien el hombre no puede modificar, si puede tomar medidas preventivas. En los últimos años, las heladas afectaron seriamente las plantaciones provocando mermas muy importantes en la producción; luego la corriente del Niño erosionó y lavó los suelos, llegando a matar plantas por asfixia radicular. Posteriormente las plantas, ya debilitadas, produjeron menor cantidad de fruta, que si bien se tradujo en una mejora de los precios pagados al productor, no se reflejó en un aumento de rentabilidad, que por el contrario continuó descendiendo.

En la temporada del año 1999, se sufre la acción de "La Niña", una intensa sequía que llevó a que las plantas purgaran entre el 40 al 60 por ciento de la fruta que había cuajado en la floración, por lo que se preveé una merma de las cantidades de fruta a producir en la campaña 2000. Esta situación es de estimar que produzca una modificación de los precios, que no implica directamente una mejora de la situación del productor, por lo tanto la crisis seguirá incrementándose.

Actualmente no se observa que la gran mayoría de los productores chicos y medianos, que tienen una situación financiera más o menos equilibrada y sin grandes endeudamientos, tengan la posibilidad de lograr rentabilidad con su producción y por lo tanto están consumiendo su propio capital, reduciendo los gastos en insumos y las inversiones al mínimo indispensable, deteriorando gravemente los factores de la producción. Esto impide que las plantaciones, al no recibir el manejo técnico adecuado (poda, raleo, fertilizantes, herbicidas, tratamientos fitosanitarios.), manifiesten su potencial productivo, que se traduce en menor cantidad y calidad de fruta año tras año.

Esta situación es más que suficiente como para encarar un detallado y consiente estudio sobre la realidad citrícola de la región y mediante los resultados que se obtengan, implementar las medidas más acertadas para que una economía regional, fundamental para la zona, no tienda a desaparecer.

Producción
Con respecto a los volúmenes de producción de la campaña 1999, estos fueron muy inferior a los años anteriores. Las condiciones climáticas incidieron tanto en la cantidad como en la calidad de la fruta. Por un lado hubo un efecto residual de las condiciones del año anterior relacionadas con la corriente del niño que afectó a las plantaciones. Por otro lado las heladas tardías que se registraron hasta el mes de octubre y luego la fuerte sequía que padeció la zona desde el fin del invierno, lo que afectó la producción y la calidad de la fruta de las variedades tardías. A ello se agregaron otros factores como el manejo deficiente por carencia de ciertos insumos y el abandono de algunos lotes o quintas.

Cuadro Nº 1: Estimación de la Producción en Toneladas de cítricos período 1995/1999

Especies Año 1995 Año 1996 Año 1997 Año 1998 Año 1999
Naranja 262.000 310.000 400.000 477.774 257.439
Mandarina 179.000 220.000 241.000 249.221 216.546
Pomelo 32.000 40.000 43.000 30.665 28.926
Limón 43.000 38.000 35.000 34.132 28.846
Total 516.000 608.000 719.000 791.000 531.756

Del análisis del cuadro Nº 1 se observa que la producción ha aumentado desde 1996 teniendo una importante disminución en 1999 con respecto a 1998 (67,16%), dónde la mayor disminución de la producción corresponde a Naranja en un 48,41%, le siguen mandarina con 40,72%, en pomelo y limón fue de 5,40% para cada uno.

De acuerdo con la cantidad de plantas, que se informa en el Censo Citrícola Provincial de 1995 y los rendimientos potenciales de las mismas, la producción regional de cítricos para 1999, en condiciones climáticas y de manejo favorables, debería haber superado el millón de toneladas. La misma debería estar compuesta en un 51% por naranja, un 39% por mandarina, 5% por pomelo y un 5% por limón.

En años anteriores, el comportamiento de la producción había sido diferente a la esperada, registrando una mayor participación de naranja y menor de las otras especies. Las estimaciones realizadas para 1999 indican que la participación de la naranja fue del 48%, a mandarina le correspondió el 42% y a pomelo y limón el 5% a cada una. Si se considera por variedades, la diferencia entre la producción esperada (estimada en base a las plantas existente y a los rendimientos normales) y la efectiva es aún más importante. En el gráfico N° 1 se presenta una estimación de los valores de la producción potencial de cítricos para 1999 y de los de la obtenida, como así también porcentajes de la producción con respecto a las proyecciones realizadas en base a la información del Censo Provincial de 1995.

Destino de la Producción
Cuadro Nº 2:Destinos de la producción de fruta cítrica expresados en Toneladas

  1995 1996 1997 1998 1999
TOTAL en T. 516.000,00 608.000,00 719.000,00 791.792,00 531.754,00
Exportación 70.176,00 92.416,00 103.882,00 98.623,00 77.952,00
% Total 14 % 15 % 14 % 12 % 15 %
Merc. Interno 337.464,00 314.336,00 478.638,00 535.172,00 327.841,00
% Total 65 % 52 % 67 % 68 % 62 %
Industria 108.360,00 201.248,00 136.466,00 157.963,00 125.961,00
% Total 21 % 33 % 19 % 20 % 24 %

FUENTE: Elaboración propia en base a información informes citrícolas EEA INTA Concordia.


Del análisis del cuadro Nº 2 surge que los porcentajes de participación de las exportaciones, mercado interno e industria con respecto al total producido se mantienen en aproximadamente 60 a 65% mercado interno, 20 a 25% para industria, 15% exportaciones, exceptuando el año 1996, dónde se produjeron importantes heladas obligando a los productores a enviar más fruta a la industria, que para ese año le corresponde un 33%.


Si se analizan las exportaciones de los años 1997, 1998 y 1999, se puede observar que hubo una importante disminución en todas las especies.
Cuadro Nº 3: Evolución de las exportaciones expresadas en toneladas, de las firmas de Entre Ríos en los tres últimos años.

Especies 1997 1998 1999 Variación 1999/98
Naranja 53.816 46.462 40.622 -12.57 %
Mandarina 41.091 45.501 33.359 -26.69 %
Pomelo 1.496 613 160 -73,90 %
Limón 7.479 6.047 3.811 -36,98 %
Total 103.882 98.623 77.952 -20.96 %

Lo exportado en citrus por las firmas de la región para 1999, representó el 25% de lo exportado por la República Argentina. En mandarina representó el 94%, en naranja el 54%, en limón el 2% y en pomelo menos del 1%.


Si se analiza el mercado interno, el mismo venía con una tendencia alcista desde 1996, teniendo una importante disminución en 1999 de 38.74% respecto de 1998.
Cuadro Nº 4: Toneladas de Fruta Cítrica Enviada a mercado Interno 

  1995 1996 1997 1998 1999 Variación
99/98
Naranja 171.610 169.425 279.720 334.306 163.879 -51.15 %
Mandarina 143.200 132.134 169.712 168.727 138.657 -17.82 %
Pomelo 7.617 5.901 23.959 24.052 13.421 -44.20 %
Limón 15.037 6.876 5.247 8.087 11.884 46.95 %
Total 337.464 314.336 478.638 535.172 327.841 -38.74 %

FUENTE: Elaboración propia en base a informes citrícolas EEA INTA Concordia.
Con respecto a la fruta para industria, el total de cítricos industrializados en 1999 fue menor que en años anteriores como consecuencia de la menor producción, con una variación con respecto a 1998 de 20,26%.
Cuadro Nº 5: Toneladas de fruta industrializada en el período 1995/1999.

  1995 1996 1997 1998 1999
Naranja 50.160 94.413 66.444 96.980 52.935
% Total 46% 47% 49% 61% 42%
Mandarina 150707 50.248 30.201 340981 44.530
%Total 14% 25% 22% 22% 35%
Pomelo 21.570 30.862 17.539 6.001 15.345
%Total 20% 15% 13% 4% 12%
Limón 20.923 25.725 22.282 20.001 13.151
%Total 19% 13% 16% 13% 10%
TOTAL 108.360 201.248 136.466 157.963 125.961

FUENTE: Elaboración propia en base a informes citrícolas EEA INTA Concordia.
Precios de frutas para Industria. En el Cuadro N° 6 se presentan los precios vigentes en fábrica para cada una de las cuatro especies cítricas, los valores corresponden a los cinco últimos años.
Cuadro Nº 6: Precios pagados por la industria cítrica en Entre Ríos ($ por tonelada).

Años Naranja Mandarina Pomelo Limón
1995 68,13 49,06 70,94 64,63
1996 62,29 47,27 64,00 73,11
1997 38,13 33,13 33,33 56,11
1998 36,88 31,82 31,50 46,25
1999 43,08 37,29 43,00 43,56

FUENTE: INTA EEA Concordia, en base a consulta con las fábricas de jugo cítrico.
Los precios de la fruta para este destino registraron una mejoría en 1999. Igualmente los plazos de cobro fueron inferiores con respecto a 1998, oscilando entre 48 horas y 60 días. Sin embargo aún no resultan remunerativos. En la zona trabajaron tres fábricas de jugo que constituyen la demanda básica de fruta para industria. Los precios pagados por cada una de ellas no presentaron diferencias de importancia.


Los precios que figuran en el cuadro precedente corresponden a fruta puesta en fábrica. Si se tiene en cuenta el costo de cosecha y transporte a fábrica (que supera los $20 por tonelada) se deduce el escaso margen que le queda al productor por fruta para este destino. Debe recordarse que los gastos de cosecha y transporte de la fruta deben ser pagados al contado y que durante gran parte del período los pagos de las fábricas se realizaron con plazos.


En el gráfico Nº 3 se puede observar la tendencia decreciente que manifiestan los precios de naranja y mandarina para industria y la fuerte caída que los mismos registraron durante la década pasada.

Precios de la fruta fresca para el mercado interno. En la campaña 1999 los precios de naranja y mandarina comercializada en el mercado interno como fruta fresca fueron buenos. Es indudable que en ello jugó un rol importante la reducción de la oferta. Precio de fruta en quinta. En el Cuadro Nº 7 se presenta una estimación de los precios logrados por tonelada de las principales variedades de naranja y mandarina durante los últimos años. Son valores estimados por fruta en la planta, sin cosechar. 

Cuadro Nº 7: Precios promedios de fruta cítrica sin cosechar en Entre Ríos, por tonelada. 

Variedades Año 1997 Año 1998 Año 1999
M. Satsuma 120,00 92,78 86,00
M. Común 85,38 51,48 77,83
M. Dancy 92,31 61,11 90,00
M. Ellendale 94,63 59,54 74,17
M. Murcott 154,54 159,91 159,5
Naranja de Ombligo 116,05 73,61 105,00
Naranja Común 65,19 48,70 64,44
Naranja Valencia 80,00 62,44 130,00

FUENTE: INTA EEA Concordia
Precios en el Mercado Central de Buenos Aires. Los precios logrados en 1999, por la fruta de Entre Ríos en el Mercado Central de Buenos Aires tuvieron un comportamiento diferente a la campaña anterior.


En Naranja Valencia, donde la reducción de la oferta fue manifiesta, los precios fueron superiores durante todo el año. La diferencia se hizo más acentuada hacia el final del período, en el mes de diciembre.
En mandarina Ellendale fueron superiores durante los meses de agosto, setiembre y octubre. En noviembre en cambio fueron menores, esto seguramente se debió al deterioro en la calidad que se experimentó en esta variedad hacia el final de la cosecha. En mandarina Murcott los precios habían sido superiores en los meses de setiembre y octubre, meses en que la oferta fue menor que el año anterior. En ese momento la expectativa era muy favorable. Se esperaban muy buenos precios para el final de la cosecha, sin embargo a partir de principio de noviembre los precios se estacionaron y cayeron algo en el mes de diciembre.


Precios de la fruta para el mercado externo. Los precios de la fruta destinada a este mercado durante 1999, tuvieron grandes oscilaciones según las variedades y especialmente según la calidad y el tamaño.
Para analizar los precios en el mercado externo se tomó como principal indicador el comportamiento de las ventas en los remates de Rotterdam.
En mandarina, las primeras partidas de Okitsu tuvieron un comportamiento aceptable. Durante el mes de abril y hasta la primera quincena de mayo fueron superiores a los del año anterior. En las dos últimas semanas de mayo cayeron por debajo de 10 dólares la caja de 12 kilogramos y se mantuvieron bajos hasta el fin de las ventas en la última semana de mayo. En cuanto a las Clementinas, aún de poca importancia para la región, los precios sólo fueron buenos en las primeras partidas vendidas en mayo, en junio y julio fueron muy bajos. Otro tanto ocurrió con la Nova vendida como Clemenville. La Ellendale tuvo un comportamiento muy superior al de 1998 pero sin alcanzar los precios de años anteriores.


En naranja los precios fueron algo mejores con respecto a 1998, volvieron al nivel de 1997 pero sin alcanzar a los logrados en 1995.
En el cuadro Nº 8 se presenta información sobre los precios promedios obtenidos por las principales variedades de naranja y mandarina de la zona en las ventas realizadas en la Sala de Remates de Rotterdam.
Cuadro Nº 8: Precios promedios de la fruta argentina vendida en la Sala de Remates de Rotterdam.

 Variedades (*)  1997  1998  1999
 M. Satsuma  11.85   10.25  9.68
 M. Ellendale  13.20  9.33  11.99
 N. Ombligo  11.10  8.29  10.42
 N. Valencia  10.87  8.79  10.38
 Limón  12.06  12.45  11.24
 Pomelo  6.50  8.82  6.09

(*) En mandarina se considera cajas de 10/12 kg. y en las otras especies de 17/18 kg. 
FUENTE: elaborado por INTA EEA. Concordia, en base a información de la Sala de Remates de Rotterdam.
En pomelo los volúmenes exportados del área son poco importantes, y los bajos precios obtenidos tanto en 1999 como en las campañas anteriores determinaron una brusca reducción. En limón, también especie poco importante para la zona, los precios fueron un 10% más bajo que los de 1998 y más de un 30% menores que los logrados en el período 1994-1996.
En Francia el comportamiento de los precios fue parecido al de Rotterdam. Las Ellendales vendidas en setiembre tuvieron muy buenos precios y las naranjas lograron precios similares al promedio histórico y superiores a los de 1998.


En Inglaterra se lograron buenas cotizaciones por limones, en Satsuma los precios fueron buenos hasta fines de mayo pero registraron una fuerte caída en junio. En general fueron más bajos que en 1998 e incluso que el promedio histórico. En Clementinas los precios fueron malos mientras que fueron buenos en Ellendale, de la que sólo se vendió un volumen reducido. En naranja los resultados obtenidos fueron inferiores a los del promedio histórico pero mejores que los de la campaña pasada.


En Canadá, para mandarina, los mejores precios fueron los logrados por Murcott. También fueron buenos los logrados por Dancy, pero sólo se vendió en la segunda quincena de agosto y en la primera semana de setiembre. Los de Ellendale fueron algo más bajo y cayeron más hacia el final, en el mes de octubre. En general, los precios de la mandarina fueron más bajos que años anteriores, mostrando una tendencia decreciente que se incremento por el aumento de oferta, especialmente por el ingreso de fruta sudafricana. Los precios de la naranja también mostraron una tendencia decreciente. Sin embargo, a partir de la segunda quincena de setiembre y hasta el final de las ventas, a mediados de octubre, tuvieron un fuerte repunte que determinó que el promedio anual se ubique por encima del de 1998 .


COSTOS DE PRODUCCION
Los costos de producción en 1999 no presentaron variaciones de importancia con respecto a 1998. Si se analiza la tendencia histórica se deduce que los que corresponden a los dos últimos trienios (1994/96 y 19967/99) son sustancialmente más altos que los de trienios anteriores. Ello está determinado por la mayor incidencia de la mano de obra, de los combustibles y de los gastos financieros.
En el Gráfico Nº 4 se presenta información de la evolución de los costos efectivos de manejo de una hectárea de citrus, durante los últimos 20 años.

Bibliografía consultada: "Situación de la Citricultura de Entre Ríos". Dr. Luis Larocca. EEA INTA Concordia. Febrero 2000. "Un aporte para la Politica Agropecuaria Nacional". Federación Argentina de la Ingeniería Agronómica. Mayo 2000. "Informes Citrícolas 1998". EEA INTA Concordia. Abril 1999. "Informe Citrícola 1995". XVIII Jornada Citrícola Nacional. 15 de diciembre 1995. "Informe Citrícola 1996". XIX Jornada Citrícola Nacional. 6 de diciembre de 1996. "Informe Citrícola 1997". XX Jornada Citrícola Nacional 1997. 5 de diciembre de 1997.

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4. CONDICIONES PARA EL CRECIMIENTO Y DESARROLLO DEL SECTOR

La difícil situación por la que atraviesa nuestro sector citrícola regional no escapa a la del sector primario argentino en general. Las causas por las que se llega al estado actual, han sido explicadas en diversas manifestaciones de orden público. Desde los sectores políticos se trata de justificar las razones, en factores como la caída de los precios internacionales, las barreras sanitarias, etc, dejando de lado cuestiones que en este momento son de mucho mayor importancia que aquellas y que tienen su origen en nuestro propio país. Las limitaciones y problemas con que la citricultura de nuestra región se enfrenta, reconocen diferentes orígenes y trataremos de describirlas a los fines de ir dándoles a cada una su cuota de participación en la actual crisis, que es seguramente la más profunda y grave que ha afectado al sector en toda su historia.


a) Ausencia de una política citrícola regional: El no tener un claro horizonte de mediano plazo hacia donde dirigirnos, provoca una gran desorientación dentro del sector en relación a decisiones que se deben tomar en un momento pero cuyo resultado se verá reflejado luego de 3-4 años. Esta ausencia viene generando permanentemente un desaprovechamiento de oportunidades de inversión y de acceso a mercados promisorios. Ha provocado también que proyectos y emprendimientos privados que con enormes esfuerzos fueron surgiendo en nuestra zona, se hayan ido desgastando y agotándose sin habérselos apoyado o ayudado para darles una esperanza de viabilidad económica. Esta misma falta de orientación, planificación y reglas de juego claras para el desarrollo de nuestra actividad provoca permanentemente, discusiones y enfrentamientos entre dirigentes e instituciones que en nada colaboran para encontrar una salida válida.

b) Aspectos financieros: Actualmente, en un análisis de coyuntura, el principal problema del sector es de naturaleza financiera. Durante los últimos tres años, la citricultura como actividad económica, no fué rentable. De un detallado análisis del sector productivo, de empaque y comercialización, surge claramente que se vienen registrando importantes pérdidas empresariales en cada uno, junto con una enorme descapitalización del sector en general. Nuestro sistema financiero actual está muy lejos de favorecer a la actividad productiva. Las actuales tasas de interés del mercado son exageradamente elevadas. Nuestro sector necesita para su evolución e inversión productiva acceder a créditos que sean establecidos en líneas acordes a la actividad y a un costo razonable. Nada de esto ocurre, la nula rentabilidad no permite tomar créditos a este nivel de tasas de interés. Quienes lo han hecho, hoy presentan un grado de endeudamiento que sumado a la falta de rentabilidad de la actividad, hace aún más incierto su futuro.

c) Aspectos impositivos: Nuestra actividad, y en general todo el sector productivo agropecuario, se encuentra gravado por una legislación tributaria discriminatoria, cuyo único fin pareciera ser recaudar a cualquier precio, en lugar de premiar la inversión productiva, comprometiendo seriamente a las empresas y al sector citrícola en general como ocurre actualmente. Basta mencionar la incidencia que tienen en el resultado económico de las empresas unos pocos impuestos para darnos cuenta del por qué se llega a la actual situación. Al ir considerando y agregando a los costos de producción, márgenes netos y rentabilidades, los valores de estos impuestos nos daremos cuenta de su gravitación en los mismos y cuanto contribuyen a la situación de ahogo financiero y económico que se menciona : - Impuestos a las Ganancias: Con las sucesivas modificaciones en los valores de las alícuotas a aplicar a cada una de las categorías sujetas al cálculo a tributar, como así también en los ítems a tener en cuenta para su determinación, lo único que se ha venido generando es un mayor castigo para los buenos contribuyentes, favoreciendo o estimulando con esto a la evasión fiscal, en lugar de orientarse a combatirla o corregirla, como debería hacerse. Esto determina que la legislación vigente actualmente constituye una seria inequidad tributaria. - Impuesto sobre los intereses: Desgraciadamente somos el único país del mundo que pretende poder competir en la actual globalización con este despropósito impositivo. Cobrar un impuesto a los intereses de créditos bancarios que fueron y son tomados para crecer e invertir, no encuentra en ningún caso, por más que se los busque, justificativo alguno. - Impuesto sobre los Bienes Personales: Todos los bienes que posea el productor, sean estos productivos, no productivos como así también participaciones sociales y empresarias de todo tipo, superado un importe mínimo se graban con tasas que son del 0,5 % ó 0,75% según corresponda. - Impuesto a las Ganancias Mínimas Presuntas: Este es otro claro ejemplo de discriminación hacia el sector primario en general. La sola tenencia de un activo, que en este caso esta dedicado a la producción, ya supone para la actual legislación que hay ganancias y por lo tanto lo grava. Esto significa que ya no interesa el resultado económico que pudieran tener las empresas sino que la sola tenencia de un activo justifica un nuevo impuesto sobre el mismo bien, también vigente actualmente el impuesto a los bienes personales que también afecta el mismo activo empresario. Esta discriminación se hace más irritativa aún cuando se observa que este impuesto, grava a los activos productivos, no así a las inversiones en bienes que no se destinan a la producción. - ITC: Este impuesto a la transferencia de combustible, que con un valor de 0,12 $/litro de gasoil, se agregó a esta larga lista de impuestos con la excusa de compensarlo con los montos a pagar en otros impuestos nacionales, termina siendo para la mayoría de los productores una contribución adicional con el agravante de afectar a uno de los insumos que mayor incidencia tiene en la composición de los costos de producción y transporte. - I.V.A.: No solo el nivel actual de la tasa de este impuesto es cuestionable, sino que a ello se le suma una reglamentación que va en contra de los sectores productivos y de la exportación. La aplicación de tasas diferenciales en la generación de Débitos y Créditos fiscales en la producción, y la vigencia de regímenes de retención, y demoras en la devolución de impuestos, en la exportación, son muestras claras del encarecimiento de los costos de producción y comercialización. La única finalidad que se persigue con esto, es conseguir un mecanismo de financiación del estado a expensas de recursos de nuestras economías regionales. - Impuestos laborales: El permanente aumento en las cargas laborales que se deben soportar en toda la cadena productiva ha colaborado fuertemente para que en general el costo de la mano de obra sea, dentro de los costos de producción, el que más ha crecido en los últimos 10 años. - Impuesto a las bebidas a base de jugos: Hasta hace cuatro años existía una brecha importante en la tributación de impuestos internos. Las bebidas con 10 % de jugo mínimo en su composición, y en el caso del limón con 5% no tributaban impuesto, mientras que las bebidas colas, tónicas, etc., tributaban 24%. Posteriormente las bebidas a base de jugo, siguieron no tributando, pero las colas y tónicas empezaron a tributar solo el 4%. Con esta ridícula diferencia (esto no pasa en la mayoría de los países con citricultura), son pocos los que optarían por usar jugos sabiendo que al utilizar componentes artificiales, la estabilidad de las bebidas aumenta y los costos de aprovisionamiento, almacenamiento, etc., son despreciables frente a quienes deben programar compras por adelantado de concentrados, mantener en cadena de frío los tambores, etc. Pero si esto golpeó fuerte a la industria de los jugos cuatro años atrás, lo que ocurrió con la entrada en vigencia en el año 2000 de una nueva base de tributación, fue mucho peor, ya que a las bebidas a base de jugo, les aplicaron el 4% y a las otras (colas, tónicas, etc.) el 8%. - En el orden provincial: Nuestro sector paga en forma indirecta tasas de ingresos brutos que se cobran sobre numerosos insumos que se utilizan en la producción y comercialización. Un ejemplo claro es el del gas oíl, en el que la tasa que se paga, que es del 3,25 %, se calcula sobre el neto más el ITC. La incidencia que tienen los impuestos provinciales en el costo de la energía eléctrica es otro ejemplo claro de la participación del estado provincial en la carga impositiva total que soporta el sector.

d) Servicios: Seguramente un capítulo especial merecería el tratamiento de la gravitación en los costos para las empresas a lo largo de toda la cadena de producción, empaque y comercialización que representan las tarifas por servicios y conseciones que se realizaron en los últimos años y cuya incidencia acumulada a lo largo de esta cadena encarece notablemente los costos conque llega la fruta al consumidor final. Las tarifas que debemos pagar por peajes en rutas representan en muchos casos valores entre 3 y 4 veces a las que se pagan en el exterior. La privatización de los ferrocarriles significó para nosotros la casi desaparición del ferrocarril Gral. Urquiza, trayendo como consecuencia un encarecimiento en los valores de los fletes de insumos, producción, como así también un mayor costo para una gran cantidad de trabajadores y operarios que asiduamente lo utilizaban como medio mas económico de trasladarse. La privatización telefónica significó un negocio orientado, por la división geográfica conque se lo llevó a cabo, a favorecer a dos servidores en forma exclusiva, permitiéndoseles para colmo de males un ajuste tarifario que se rige no por nuestra inflación sino por la inflación de EEUU, y que ademas de garantizarles el monopolio por varios años, les aseguró las ganancias a costas del usuario argentino cautivo.

e) Aspectos sanitarios: En las relaciones económicas actuales permanentemente se usan trabas comerciales que, basándose en aspectos sanitarios, solo buscan proteger a los agentes económicos de los países que las ponen en práctica. Es uno de los aspectos a no descuidar. Mucho es lo que nuestro sector ha venido y viene realizando para superar estos problemas, de manera tal que es muy importante continuar trabajando en este sentido para que la presencia de plagas o enfermedades no terminen ocasionando un impedimento para acceder a valiosos mercados del exterior. En el apartado dedicado a la descripción de los aspectos técnicos de la producción citrícola en nuestra región, se describieron detalladamente algunos de ellos relacionados a este ítem.
e) Características estructurales: El análisis de los factores de estructura de las empresas no deja de ser menos importante ya que existen limitaciones muy fuertes para corregir problemas de fondo que se deben superar para lograr una reconversión que sea rentable. Grandes esfuerzos se han hecho para ir renovando las variedades por otras de mayor aceptación comercial. La grave crisis de los últimos años ha traído como consecuencia una menor renovación de plantas decadentes y enfermas, como así también una marcada disminución en la atención y cuidados necesarios para lograr mantener y mejorar tanto la calidad de la fruta como los rendimientos. Es importante mejorar la capacidad de almacenaje en frío para la fruta de la zona, de la misma manera que continuar con las gestiones que desde hace años se vienen realizando para poder utilizar puertos de embarques para exportación más próximos a la región.

f) Mercados internos y externos: Las señales que se vienen recibiendo desde el exterior son en su mayoría negativas para nuestra citricultura regional. Las devaluaciones permanentes que vienen practicando los países destinatarios de nuestras exportaciones, en sus monedas, en relación al dolar agravan periódicamente nuestra situación. Ha habido una tendencia creciente durante los últimos años, por parte de la Unión Europea, de aumentar las restricciones a los ingresos de fruta fresca de terceros países, constituyendo esto una amenaza permanente. En relación al mercado de fruta fresca se viene dando a nivel internacional un aumento contínuo de los volúmenes ofrecidos, tanto por los competidores tradicionales como por la aparición de nuevos oferentes. En el orden interno, la demanda de fruta fresca no ha crecido al mismo ritmo que la oferta y esto genera que ante años con aumento de oferta de fruta, se produzcan bruscas caídas en los precios. Con respecto a las formas de comercialización, la demanda de fruta ha ido concentrándose con una gran participación de los hipermercados como agentes principales de la misma. Los volúmenes que manejan les van permitiendo su consolidación en el mercado trayendo esto aparejado un posicionamiento que les permite la fijación de precios y condiciones de comercialización ( plazos, calidades, tamaños,etc.). Los controles oficiales vinculados a la aplicación de las normas vigentes en cuanto a calidad, tamaño, ratio y porcentaje de jugo para la comercialización de fruta fresca son deficientes. Esto determina que entre al mercado fruta que no está en condiciones para ser consumida, lo que afecta seriamente el comportamiento posterior de la demanda.

Bibliografía consultada: "El Costo Argentino". Sociedad Rural de Concordia. Junio de 2000. "Situación de la Citricultura de Entre Ríos". Dr Luis Larocca. EEA INTA Concordia. Febrero 2000. "Colaboracion personal" Dr. Hugo Cives. Septiembre 2000.

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5. REFLEXIONES PARA DEBATIR E IMPLEMENTAR

1. Las posibles propuestas que superen las serias contrariedades económicas que afectan la estructura misma del sector citrícola, deberán contemplar políticas activas que se orienten a modificar las causas reales que contribuyeron a desembocar en la actual situación.

2. Se suma a lo anterior el registro infrecuente de heladas, sequías e inundaciones, como lo demuestran las declaraciones de emergencia agropecuarias y su consideración por parte de la Nación. Estas manifiestas causales es de esperar no se resuelvan en el corto plazo, por lo cual se deberán hacer los esfuerzos y abrir los caminos que permitan superar las situaciones planteadas y poder producir con rentabilidad.

3. Consensuar la elaboración y aprobación de dispositivos que en el contexto macro-económico de la convertibilidad y de intercambio comercial permitan adaptar medidas para compensar las asimetrías cambiarias, dumping, barreras arancelarias y para-arancelarias, como así también, implementar un arancel de importación para toda fruta extra Mercosur durante la zafra.

4. Comprometer formalmente a los organismos oficiales relacionados con las exportaciones a trabajar mancomunadamente con el fin de promover y desarrollar acciones que signifiquen un real apoyo a la colocación de fruta en terceros países.

5. Con el marco de las instituciones actuales, crear una comisión que elabore y diseñe estrategias comunes, no solo para poder superar las condiciones actuales si no también para proyectar el esfuerzo productivo hacia nuevas metas.

6. Implementar un sistema que permita actualizar anualmente la producción, superficie, tipo de variedades, etc. que refleje la evolución del sector y su oferta. Conjuntamente con los valores obtenidos por las diferentes variedades en los mercados internacionales e interno. Esto permitiría la toma de decisiones en los diferentes sectores relacionados y el ordenamiento de la oferta final para la región.

7. Implementar una oferta crediticia a través de la banca oficial y privada, que contenga los elementos que contemple la situación del sector, como ser, plazos adecuados, tasas preferenciales y con carpeta técnica - planificación y certificación productiva corresponsable - elaborada por un profesional de la Ingeniería Agronómica, para asegurar que su destino es el de la producción directa y no a financiar otros fines. Productor y Profesional deberán asumir responsabilidades compartidas en el destino y oportunidad del crédito, con entrega pactada de montos según certificación de obra e intervención de las entidades Colegiadas como entes para-Estatales de control de gestión.

8. Definir y realizar a través de las Asociaciones de Productores solicitud de aportes correspondiente de fondos para la investigación y experimentación de los organismos oficiales para darle mayor continuidad a los proyectos de trabajos. Es importante también vigorizar, mediante la incorporación de profesionales, los distintos departamentos de las dependencias oficiales que hoy respaldan con sus trabajos de experimentación la actividad citrícola.

9. Contar en las embajadas con personal profesional que conozca de la actividad del sector citrícola y en coordinación con las Asociaciones de Productores mantengan una comunicación on-line, sobre la oferta exportable y las demandas externas y sus condiciones.

10. Considerar la implementación de un sistema para la verificación del cumplimiento de las normas de calidad de la fruta embalada ( ratio, porcentaje de jugo, calibres, categorías por calidad, etc.), a nivel provincial y a cargo de representantes de los productores.

11. El cumplimiento de las normas de calidad ya establecidas más otras que se agreguen para diferenciar el producto, tendería a imponer en el mercado una marca propia de la región para la comercialización de la fruta y así llegar a los centros de consumo con un sello de calidad, que signifique el compromiso de los productores de la región hacia el consumidor.

12. La modificación en la base tributaria de los jugos para volver a la situación anterior del 0% de tributo, conllevaria a un incremento en el consumo de jugo y con ello el consumo de fruta para elaborarlo.

13. Por otro lado debería implementarse un programa de investigación (INTA, Facultad de Alimentos, Asociaciones Medicas, etc.) para estudiar aspectos nutricionales de ciertos jugos que como los de mandarina se elaboran año a año en mayor cantidad.

14. Teniendo en cuenta a los cítricos como productos altamente difundidos en el mercado interno, también es necesario resaltar que todavía hay lugar para crecer en todas la variedades y especialmente por el lado de las mandarinas, que en encuestas del año 1998, el 38% de los hogares representados no las consumían.

15. Como surge de estudios realizados, tanto para naranjas como para mandarinas existe un desconocimiento de las cualidades que poseen dichos productos. En el marco de una estrategia de consumo, resulta como consecuencia la necesidad de divulgar la excelencia de los citricos, (su elevado contenido de vitaminas, minerales, etc) como también que sea reconocida y difundida la importancia de los mismos para reducir gran parte de las enfermedades modernas. Es decir hacer considerar a los citricos no solo como "Un buen fruto" si no "Un fruto moderno".


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Bibliografía consultada: "Estudio de Investigación del Consumo de Naranjas y Mandarinas". Asoc. de Citricultores Chajari - 1998 "Un Aporte para la Política Agropecuaria Nacional". Federación Argentina de Ingeniería Agronómica - Mayo de 2000
La Asociación de Ingenieros Agrónomos del Nordeste de Entre Ríos como tal y su Subcomisión Citricola en particular han tratado de expresar una serie de elementos y conceptos, mucho de los cuales están en debate, de otros habrá que iniciarlos y algunos casos ameritan ser implementados de modo imperioso, con el fin de resolver situaciones que no pueden esperar, tanto por su dimensión, como por el significado que tienen para la estructura productiva de la región y la integridad del contexto productivo general.
Asociacion de Ingenieros Agrónomos del Nordeste de E. R. Subcomisión Citricola Octubre 2000

 
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