Las plagas se pueden controlar con compuestos químicos,
con enemigos naturales o con prácticas culturales. Para
este caso o sea el control por pulverizaciones, el problema
básico consiste en distribuir una pequeña cantidad
de producto químico sobre la gran superficie del árbol,
obteniendo así el impacto máximo sobre la plaga
que deseamos controlar.
Forma del árbol: En el caso de los cítricos, la
estructura del árbol constituye uno de los objetivos
de tratamiento más dificiles en la práctica agrícola.
La altura de los árboles, la densidad arbustiforme de
las ramas, el desarrollo foliar y de los frutos en la zona externa
de un árbol vigoroso, es lo que dificulta obtener una
cobertura perfecta.
Condiciones requeridas por las plagas a tratar: Lo que resulte
necesario y práctico para un control eficaz dependerá
de la naturaleza de la plaga que deseamos controlar. No es lo
mismo un insecto que se desplaza sobre la superficie del árbol,
caso de ácaros o trips, que las cochinillas, primariamente
inmóviles y que presentan más dificultades para
su control.
Los plaguicidas y sus exigencias: Es común que en las
pulverizaciones de los citricos se establezca una diferencia
entre lo que consideramos aceites y no aceites. Debemos obtener
la cobertura requerida y tipo de plaga que deseamos eliminar
y evitar de esa manera tratamientos adicionales durante la temporada,
lo que determinaría un incremento en los costos de producción.
Equipos y métodos de aplicacion: El concepto utilizado
por el hombre fue el de la presión hidráulica
sobre un orificio de salida, con el objeto de transformar el
preparado en pequeñas gotas y proyectarlas sobre la superficie
de la planta. La práctica original fue la aplicación
manual para lograr una distribución. Para la direccionalización
puramente mecánica, no se obtuvo una amplia aceptación
en los cultivos citricos, hasta después de la última
guerra mundial.
La pulverización manual que actualmente está todavía
muy difundida en nuestra zona citricola, está siendo
lentamente reemplazada por las pulverizadoras mecánicas,
como consecuencia del alto costo de la mano de obra y el uso
de algunos plaguicidas sumamente tóxicos. En este sentido
los equipos terrestres han sido los más eficaces. Algunos
controles no exigentes pueden ser efectuados por aviones o helicopteros
para la distribución de las gotas, y los depósitos
que se obtienen por estos medios son escesivamente limitados.
Los modelos de equipos terrestres desarrollados, se basaron
en tres conceptos:
1) Barras verticales oscilantes con gran presión hidráulica
para pulverizaciones diluidas.
2) Atomizadores que utilizan corriente de aire para proyectar
gotas de tamaño relativamente grande en pulverizaciones
diluidas.
3) Pulverizaciones concentradas o de bajo volumen, que producen
gotas más pequeñas y que transportadas por la
corriente de aire a partir de una cantidad limitada de un caldo
concentrado.
Diferencia de conceptos entre diluído y concentrado:
La pulverización diluida es la aplicada para obtener
un mojada de la planta en tal forma que llegue al punto de goteo.
La cantidad exacta de la aplicación por planta o por
hectárea, esta sujeta a distintas consideraciones. Una
de las reglas prácticas utilizadas por la Estación
Experimental de Lake Alfred (Florida,EEUU) es:
Altura del árbol expresada en pies + 5 = galones por
planta
(1 pie = 30 cm.) (1 galon=3.75 lts.)
Cuando efectuamos una pulverización diluída, el
escurrimiento por goteo es de alrededor del 25% del volumen
total aplicado.
La pulverización concentrada consiste en aplicar la cantidad
de producto comunmente recomendada sobre el follaje de la planta,
con una menor cantidad de agua . De esta forma pueden lograrse
verdaderos ahorros del producto químico, a partir de
un programa de pulverizaciones concentradas debido a la eliminación
del escurrimiento por goteo, típico de las aplicaciones
diluídas. Para una mejor interpretación tomemos
un ejemplo: Si una planta requiere 60 litros de agua para ser
adecuadamente mojada con una aplicación en diluído
y la concentración de producto que utilizamos es del
3 por mil en una máquina de 2.000 litros, y se decide
concentrar la pulverización a 3X. A continuación
se hace un resumen de este ejemplo:
PULVERIZACION
DILUIDA
El 75% de la pulverización aplicada queda en la planta
porque el 25% escurre y se va al suelo.
PULVERIZACION
CONCENTRADA
El 100% de la pulverización queda en la planta
| |
PULVERIZACION
|
| |
DILUIDA
|
CONCENTRADA |
| Litros
por planta: |
60
|
15 |
| Número
de plantas/tanque: |
33
|
133 |
| Kgs.
de producto quimico/tanque: |
6 |
18 |
| Gramos
de producto químico/planta: |
136
|
136 |
| Kgs.
de producto químico que escurre al suelo (por maquinada): |
1,5 |
0,0 |
Para obtener
resultados satisfactorios al cambiar un programa de diluído
a concentrado se deberá arrancar de un cálculo
correcto de la necesidad de agua por hectárea o por
planta (para diluído), a fin de evitar posteriores
errores, los cuales se irán incrementando a medida
que mayor sea la concentración (por ejemplo 2X, 3X,
6X, etc.)
Otro de los conceptos fundamentales del bajo volumen es la
división de la gota de agua, la cual pasa de un tamaño
de 240 micrones en un diluído de 240 micrones en un
diluído, a solo 20-40-80 micrones de diámetro
en un concentrado y que permite una mejor cobertura sobre
la superficie de la planta.
Procedimiento de aplicación: Se ha estudiado la influencia
de variables operacionales como por ejemplo, la velocidad
de desplazamiento de una máquina "Speed-Sprayer"
tanto para bajo como para alto volumen, pudiendo variar de
2.4 a 3.2 km/h. Las presiones hidráulicas pueden variar
de 150 a 500 libras por pulgada cuadrada; y la cantidad de
agua puede estar dada en litros por planta o litros por hectárea.
Ventajas
del concentrado:
1) Reducción
de los costos de pulverización
2) Manejo eficiente del agua.
3) Reducción del número de máquinas,
tractores y personal empleados para cumplir con el plan de
pulverizaciones.
4) Mejor distribución del producto sobre la superficie
de las plantas.
Desventajas del concentrado:
1) En las altas concentraciones, la cobertura óptima
depende de una pulverización finalmente atomizada,
y ésta es más susceptible a la evaporación,
debido a que posee una mayor superficie por unidad de volumen
de agua utilizada en la pulverización.
2) Las pulverizaciones deberán realizarse cuidadosamente
a fin de evitar la aplicación excesiva de producto
químico. Para ello se necesitan operarios más
capacitados.
3) Las gotitas muy pequeñas se consideran menos aptas
para penetrar en la planta, puesto que son más supceptibles
a ser arrastradas por el viento.
4) La Cantidad de agua reducida por diferentes concentraciones
es significativa hasta 6X (seis veces concentrado). Luego
quién pretende superar un rango mayor a 6X, no eliminará
mucha más agua y correrá el riesgo de un control
ineficiente y la posibilidad de producir daños como
consecuencia de una aplicación inadecuada.
Actualmente existe una tendencia a calcular los programas
de pulverizaciones diluídas en base a litros por hectárea
y no por planta como se ha venido realizando permanentemente.
Luego se lo puede llevar a la concentración que uno
desea (2X, 3X ó 6X).
La orientación hacia la mecanización de la pulverización
en cítricos con equipos de tierra, recibió un
gran impulso en zonas con plantaciones relativamente grandes
y de fácil acceso. Las nuevas técnicas de plantación
y manejo, la menor dependencia de la mano de obra y los factores
económicos, sugieren una extensión de estas
nuevas técnicas a todas las zonas hce que los fabricantes
de equipos efectúen modificaciones necesarias, para
satisfacer las diferentes necesidades de la producción.
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