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Los países
desarrollados han avanzado en los últimos años
en la implementación de programas de "producción
integrada" (PI) con el fin de prevenir los efectos perjudiciales
de los sistemas de producción tradicionales.
Como es sabido, los sistemas tradicionales impactan negativamente
en cuatro aspectos fundamentales:
a) El deterioro de los suelos agrícolas
b) El deterioro del medio ambiente
c) La salud del trabajador rural
d) El contenido de residuos tóxicos en los agroalimentos
La organización que nuclea a las cadenas mas importantes
de supermercados europeos (EUREP) ha manifestado su preocupación
por la calidad y la seguridad de los productos frutihortícolas
que ellos comercializan. Por este motivo, y ante la carencia
de una normativa única en la Unión Europea (UE),
han puesto en conocimiento de sus proveedores una guía
de Buenas Prácticas Agrícolas (BPA) que incluye
una recomendación taxativa sobre la utilización
de programas de P.I.
Gran parte de la producción europea de pera, manzana
y uva de mesa es producida y comercializada utilizando la
denominación "Producción Frutícola
Integrada" (PFI), por lo cual los productos que no responden
a esta normativa van perdiendo competitividad.
Los países productores de cítricos de la UE
-fundamentalmente España- han comenzado a desarrollar
hace más de diez años el sistema PFI.
Nuestros competidores del Hemisferio Sur, como Sudáfrica
y Uruguay, están trabajando en las normativas para
Producción Integrada para el cultivo de cítricos
y, seguramente, ofrecerán a muy corto plazo su producto
en fresco utilizando el rótulos identificatorios de
este sistema de producción.
En Argentina, la Producción Integrada está comenzando
a aplicarse en diferentes cultivos, pero no existen hasta
el momento programas específicos para los cítricos.
La implementación de un programa de Producción
Integrada de Cítricos (PIC) en Argentina ocurre como
resultado de la necesidad de competir mejor en los mercados
de exportación, fundamentalmente en Europa.
Durante el presente año comenzaron negociaciones entre
algunas empresas exportadoras de cítricos de la zona
de Concordia y el INTA (Instituto Nacional de Tecnología
Agropecuaria) con el fin de establecer un programa para la
certificación de fruta cítrica producida bajo
normas de producción integrada.
El INTA, a través de su Estación Experimental
Agropecuaria en Concordia, Entre Ríos, ha elaborado
una normativa PFI para los cítricos de la región
del Río Uruguay. Esta normativa se basa en los antecedentes
de programas actualmente en ejecución como el de Patagonia
-para peras y manzanas- y el de la Comunidad Valenciana, en
España, para cítricos.
Recientemente se ha firmado un acuerdo con el Instituto Nacional
de Normatización (IRAM) y la Fundación ArgenINTA,
para que actúen como organismos de certificación
del programa PIC de INTA.
El organigrama (Anexo I) del programa PIC incluye la participación
directa y activa de las empresas que se adscriben del programa.
Estas empresas financian el programa y realizan el seguimiento
y control presupuestario del mismo a través de un Comité
Ejecutivo. Este Comité es responsable de la aprobación
del presupuesto y control de los balances en forma mensual.
Este año se comenzará a trabajar sobre una superficie
de aproximadamente 2.000 hectáreas pertenecientes a
cuatro firmas exportadoras de cítricos ubicadas en
la zona de Concordia y Chajarí, en Entre Ríos.
El costo del programa de certificación de fruta integrada
para esta temporada es de, aproximadamente, $50 por hectárea
y comienza a ejecutarse en el mes de agosto. Este costo representa
alrededor del 5 % del costo de producción promedio
de las diferentes variedades de cítricos y es financiado
totalmente por las empresas participantes en el programa.
Un factor crítico para el éxito del programa
es la capacitación del personal, en tres niveles diferentes:
gerentes, técnicos responsables y operarios (capataces
y encargados de quintas). Hasta el momento se han completado
6 cursos ofrecidos por la Estación Experimental Agropecuaria
Concordia del INTA y durante el presente año se realizarán
otros 6 cursos hasta completar todos los aspectos y temas
concernientes al programa PIC del INTA. Los técnicos
de las empresas participantes deben completar, mínimamente,
el 70 % de los cursos para ser admitidos como Responsables
Técnicos de las empresas.
La certificación se hace sobre la normativa del INTA
para producción integrada de cítricos. El programa
de certificación incluye a la EEA Concordia del INTA
como organismo auditor y al Sistema de Certificación
Conjunta (SCC) como el organismo responsable de la certificación.
El SCC está conformado por el IRAM y la Fundación
ArgenINTA. El costo de certificación se ha fijado para
este año en 10 % del costo del programa asumido por
las empresas participantes.
Los registros requeridos para la certificación se hacen
utilizando Cuadernos de Campo y Cuadernos de Empaque con el
fin de documentar todas las tareas realizadas a campo, cosecha
y postcosecha, hasta que la fruta se envía a los distintos
mercados.
Los Cuadernos de Campo incluyen datos de:
- Ubicación de la quinta
- Responsable Técnico
- Inscripción en el Protocolo para exportación
a la UE
- Fertilización
- Riego
- Tratamientos fitosanitarios
- Control de equipos para aplicación de agroquímicos
- Registros agroclimáticos: heladas, granizo, lluvias
- Trabajos culturales: poda, cambio de copa, raleo de fruta,
etc.
- Monitoreo de plagas
- Fechas de cosecha
- Análisis de residuos de agroquímicos
Los Cuadernos de Empaque registran:
- Volumen de las partidas de fruta provenientes de lotes inscriptos
en el programa
- Tratamientos fitosanitarios en la línea de empaque
- Tratamiento para el desverdizado
- Calidad interna de la fruta: contenido de jugo, sólidos
solubles y acidez
- Análisis de residuos de agroquímicos en la
fruta procesada
- Número de obleas del programa utilizados en cada
partida
Los Cuadernos de Campo y Empaque son completados por los encargados
de quinta y los Responsables Técnicos de las empresas.
Estos registros son controlados en forma permanente por Auditores
de Campo y Auditores de Empaque designados por la EEA Concordia
del INTA. Los Auditores verifican toda la información
registrada y realizan tomas de muestras de material vegetal
en campo y de fruta en las líneas de empaque para la
determinación de residuos de agroquímicos. Estas
muestras se envían a institutos de investigación
especializados que realizan este servicio para el programa.
El IRAM es el organismo responsable de la certificación.
Para ello, personal especializado realiza las visitas de inspección
y verifica el cumplimiento de la normativa. Una vez que IRAM
controla y aprueba el cumplimiento de la normativa autoriza
la entrega de obleas numeradas para ser colocadas en las cajas.
Estas obleas son utilizadas para la identificación
de fruta producida bajo normativa INTA y llevan un código
de barras para la trazabilidad del producto.
La trazabilidad de los cítricos contenidos en las cajas
exportadas bajo la norma PIC INTA se hará siguiendo
las directivas del sistema EAN-UCC, actualmente en proceso
de aprobación por las autoridades de la Unión
Europea (UE). Toda esta información estará disponible
en un sitio web de Internet para el libre acceso por parte
de los consumidores, de tal manera que los mismos puedan conocer
la procedencia de la fruta que adquieren en el supermercado,
la forma en que fue producida, su procesamiento en el empaque
y los parámetros de calidad interna y externa de la
misma en el momento de ser enviada al mercado.
Conclusión
La citricultura de la zona del Río Uruguay cuenta con
condiciones ecológicas favorables, productores con
tradición en fruticultura, empresas altamente tecnificadas,
asesoramiento técnico de excelente nivel y una calidad
de fruta en fresco apreciada en los mercados más exigentes
del mundo.
Circunstancialmente, el sector citrícola atraviesa
una crisis importante provocada por factores externos, fuera
del alcance de la empresa citrícola, que hacen peligrar
la competitividad de sus productos.
La tecnología de producción aplicada por las
empresas exportadoras hace posible la aplicación de
programas de producción integrada actualmente en ejecución
en otras zonas productoras de cítricos del mundo, como
es el caso de España.
La aplicación de programas de producción integrada
tendría dos beneficios inmediatos para la citricultura
local:
a) Una optimización del sistema productivo utilizado
actualmente por las empresas citrícolas y
b) Un mejor posicionamiento para la comercialización
de la fruta en fresco respondiendo a las normativas exigidas
por las cadenas de distribución (supermercados) en
los mercados de exportación.
La continuidad de la aplicación de programas de producción
integrada, como sistema de producción de cítricos,
depende de dos factores:
1) La capacidad económica de las empresas para afrontar
el costo del programa
2) El resultado económico de la relación costo/beneficio
en las transacciones comerciales realizadas con fruta certificada
producida bajo norma PIC INTA.
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