Estuvieron con los legisladores representantes del Colegio de Profesionales de la Agronomía de Entre Ríos (Copaer), que agrupa a más de 800 profesionales que se desempeñan en nuestro territorio. El Senador por Colón, Oscar Arlettaz (PJ), titular de la Comisión, comentó que “con todos los elementos que hemos ido colectando, nos encaminamos a generar un proyecto nuevo, distinto al que vino de Diputados”. “La defensa de la Salud humana y hacer sustentable la producción, son prioridades”, enfatizó.
En la reunión realizada hoy con los profesionales, se intercambiaron ideas sobre sistemas de control en el uso de plaguicidas. Los ingenieros destacaron que se debe encontrar un equilibrio con la participación efectiva de todos los actores que intervienen en el proceso productivo. Coincidieron plenamente con los Senadores en relación a los objetivos.
Estuvieron presentes los representantes de Villaguay, Islas, La Paz y Feliciano, Jorge Ghirardi, Eduardo Melchiori, Aldo Ballestena y Victorio Firpo. Los profesionales estuvieron presididos por el titular de COPAER, Héctor Tórtul.
Al dar la bienvenida a los profesionales se destacó que al momento de invitarlos a concurrir se tuvo en cuenta el rol que cumplen en el proceso de manejo de agroquímicos, ya que es quien debe determinar el cómo, cuando, donde se aplica el agroquímico y el modo correcto de hacerlo.
Además los legisladores hicieron una reseña de todo lo que se ha trabajado sobre esta ley que tiene ya media sanción de la Cámara Baja. En este sentido recordaron que hace quince días se hizo un encuentro en Nogoyá, en la sede de una cooperativa. Ahora con Copaer y posteriormente se tomará contacto con autoridades de la Policía Provincial.
El titular de la Comisión de Producción reiteró que “todo esto se hace para mejorar, ampliar y completar el proyecto”.
El Senador Arlettaz indicó que uno de los temas centrales en cuanto a evitar problemas con el uso de agroquímicos es lograr una comunicación fluida con la comunidad, para que sean conocidas las buenas prácticas en relación a elementos que son necesarios en el proceso productivo intensivo que se da en la actualidad.
“Mientras trabajamos en una ley de fondo como es esta, deberíamos estudiar la posibilidad de hacer una especie de docencia a través de micros o presentaciones que permitan alertar a la población y generar con ello conciencia en todos los sectores”, señaló, agregando a esta idea que “los profesionales que intervienen en el proceso lo pueden hacer y se debe pensar tal vez en la participación de las escuelas agro técnicas”.
En el inicio del encuentro el legislador les explicó que al momento de cursarles la invitación tuvimos en cuenta una preocupación que tenemos, como es que en estos momentos no haya un convenio para control de la aplicación, con participación del Estado y profesionales en forma coordinada.
Dentro del diálogo se mencionó que este tipo de convenios estuvieron rigiendo durante mucho tiempo y con buenos resultados y quedó presente la voluntad de reeditarlos, poniendo énfasis en la preparación de quienes tienen que llevar adelante los controles, ya que realizarlos correctamente es lo que permite aplicar sanciones.
Las responsabilidades
Como en otros encuentros sobre el tema, surgió la mención a la responsabilidad con la que cada uno de los participantes en el proceso productivo ejerce su rol dentro de parámetros de responsabilidad social.
En este sentido mencionaron tanto a los dueños de predios como a quienes realizan arrendamientos, los que hacen las aplicaciones de los agroquímicos y los profesionales que supervisan. “No es lo mismo desarrollar actividades en lotes en zonas con escasa o nula población que hacerlo en aquellos linderos al casco urbano o a centros rurales de población o instituciones como escuelas”, precisó Arlettaz.
Por su parte los miembros de Copaer comentaron que el Colegio siempre ha estado preocupado por la producción sustentable y por regular el buen uso de los plaguicidas. Expresaron que Entre Ríos ha sido pionera en buscar un modo de hacer un uso adecuado de estos elementos. “Siempre se puede mejorar y habría que analizar donde se producen los problemas”, afirmó Tórtul.
Mencionaron que cuando aparecen conflictos por la aplicación de agroquímicos, se trata de denuncias sobre el lugar donde se ubican los depósitos de los contenedores o la disposición final de los mismos. “Esta sería una falencia que es ampliamente señalada en el territorio. Por eso se tendría que generar una norma clara para evitar inconvenientes con la población”, propusieron.
Recordaron que en 1995, cuando surgieron decretos reglamentarios sobre maquinarias, depósitos, el Copaer tuvo alguna participación, en el marco de un convenio suscripto con la provincia. “Se realizaban las auditorias a profesionales y las capacitaciones”, precisaron.
Dijeron que posteriormente se toma la decisión de derogar algunos decretos y la provincia se hace del cargo exclusivo sobre el registro, control y cursos de capacitación para los que administran y aplican agroquímicos. Explicaron que esto modificó sustancialmente el sistema.
En este marco dijeron que un tema central es el control sobre las maquinarias que se usan para realizar las aplicaciones, ya que mientras algunos observan solo en los denominados mosquitos o las aeronaves, también se tiene que intervenir en el control de las máquinas de arrastre y hasta en los equipos con mochila. La laxitud en el control puede generar inconvenientes tanto a productores como a vecinos de las zonas productivas.
Defensa del medio ambiente
Los profesionales del Copaer y los legisladores intercambiaron opiniones sobre una situación que se ha dado con fuerza en el último tiempo, ya que al tomar la población conciencia sobre la necesidad de preservar el medio ambiente, aparece una fuerte presión social para que se hagan controles sobre los elementos usados para mejorar la producción, por eso se habla en el modo coloquial de agro tóxicos.
Fue entonces cuando se habló de ofrecer capacitaciones y dar información, incluso a través del sistema educativo formal, ya que la población, con los elementos necesarios, participará correctamente del control sobre uso y aplicación.
Aquí apareció el tema de los bidones. “Es la ignorancia lo que motiva el mal uso de estos elementos que al concluir un ciclo, deben ser tratados de manera especial y muchas veces no se pueden usar para nada”, acotó uno de los profesionales del Copaer.
Controles en todos los órdenes
Una posición de consenso es sobre la necesidad de realizar controles, sobre el origen y circulación de los agroquímicos, sobre las unidades usadas para la aplicación, sobre los profesionales que intervienen. “Todo esto es una presión sobre el proceso productivo, pero si en su derrotero se actúa de manera correcta, no deben incomodar los controles. Pero en el comercio aparecen productos cuyo uso debería estar absolutamente prohibido por su alta toxicidad y posibles consecuencias en humanos”, argumentaron.
No falto tampoco en el diálogo el intercambio sobre la existencia o no de informes con base científica sobre el impacto de los agroquímicos en las personas.
Fuente: www.campoenaccion.com/actualidad