EXTENSIONISMO Y TRANSFERENCIA
Lunes 17 de Marzo de 2003 - Año II - Nº 83
Estación Experimental Agropecuaria INTA Concepción del Uruguay HOJA INFORMATIVA ELECTRÓNICA

Cosecha de soja. Estrategias para disminuir pérdidas
Se presenta un análisis de riesgos de cosecha de soja contemplando fechas de siembra y estadísticas climáticas de los últimos 25 años.


Prediciciones climáticas Marzo-Mayo 2003
Transcribimos la gacetilla de prensa de la Sección Clima del INTA Pergamino "Qué ven los argentinos en el niño" con predicciones climáticas para poder tomar recaudos en cosecha gruesa y futuras siembras de cultivos de cosecha fina.

 

Cosecha de soja. Riesgos y estrategia para disminuirlos
Los últimos años de ciclo niño que afectaron al país y en particular a nuestra región hicieron que se tomara conciencia del alto riesgo que sucedan cosechas gruesas en condiciones de alta humedad.

La soja se ha convertido en el cultivo más importante dentro de la provincia de Entre Ríos ingresando no solo en las áreas tradicionalmente agrícolas de la provincia radicadas preferentemente en suelos molisoles, sino también en los vertisoles, donde dominaban sistemas arroceros y ganaderos. Estos suelos se caracterizan, entre otros factores, por tener arcillas expansivas de características muy adhesivas, lo que complica notoriamente cualquier tipo de labores en húmedo, incluidas aquellas que demandan solo el tránsito por los mismos como la cosecha.

Este tipo de situaciones puede provocar múltiples inconvenientes graves o muy graves, como la pérdida total de lote, grano depreciado por efecto de hongos, mayores pérdidas de cosecha, alteración de sistemas conservacionistas como la siembra directa, mayores costos de secado y problemas de fletes, no solo por existir alta humedad ambiental, sino por la imposibilidad del tránsito de las máquinas en el lote.

Ante este panorama es importante cuantificar cuales son los riegos que se deben enfrentar de manera de tomar las previsiones posibles. Para ello se ha elaborado, basándose en registros climáticos de más de 25 años de la EEA INTA C. del Uruguay un análisis de probabilidades de ocurrencia de otoños que presenten dificultades para la cosecha y la elaboración de estrategias en la programación de siembra para minimizarlos.

Análisis y recomendaciones
El régimen de precipitaciones en el área de influencia de la EEA C. del Uruguay, durante los meses de marzo, abril y mayo es de 137, 5±96,2; 121,0±92.6 y 78,2±s56,3 respectivamente. Como se puede observar los valores medios presentan una alta variabilidad, lo que hace tengan una importancia relativa para decidir sobre las condiciones de humedad esperables durante este período, que es donde se produce la mayoría de la cosecha gruesa. Por otro lado, el valor de precipitaciones por si solo no es un indicador del estado en que se encuentre en suelo, ya que el mismo, será resultado del balance entre la frecuencia de las lluvias, lo efectivamente infiltrado y lo evapotranspirado.

A los fines de estimar las probabilidades de problemas de piso al momento de la cosecha, se puede realizar una aproximación considerando dos de estos parámetros, la evapotranspiración (ETP) y las lluvias ocurridas. El primero de estos valores presenta una estabilidad mucho mayor ya que depende fundamentalmente de las temperaturas y la radiación solar.

En forma arbitraria, se determinaron valores 20% por encima y por debajo de la ETP para contrastarlos con las precipitaciones ocurridas en cada uno de los últimos 28 años, de esta forma se determinó el número de años que presentan, en el período otoñal, suelos con escasa capacidad portante por exceso de humedad "falta de piso" y años con condiciones seguras.

Así, encontramos que durante los meses de marzo, abril y mayo tendremos un 40, 50 y 58% de probabilidades de encontrarnos con falta de piso y de 60, 50 y 42% respectivamente de tener buenas condiciones para cosechar.

Estos riesgos son lo suficientemente importantes para considerar la utilización de tecnología adaptada para estas situaciones como justificable, dependiendo del esquema productivo de la empresa.

Este panorama indica la necesidad de tener en cuenta, como un factor indispensable en el planteo del cultivo de soja, el comportamiento de los ciclos de las variedades sembradas de acuerdo a la fecha de siembra elegida, de manera de programar las fechas de cosecha de acuerdo a las condiciones climáticas más favorables.

Comportamiento de cultivares de soja en función de la fecha de siembra
La duración de las fases de desarrollo de la soja está determinada por la sensibilidad fotoperiódica y térmica de cada genotipo, de modo que la siembra en diferentes latitudes y distintas épocas resulta en grandes variaciones del crecimiento y desarrollo del cultivo.

Existe una relación general entre rendimiento y fecha de siembra (FS) que muestra una disminución del rendimiento con el atraso de la fecha de siembra a partir de mediados de octubre, que se acentúa a partir de diciembre debido a la reducción de cada una de las fases de desarrollo, disminución del número de nudos y acortamiento del período crítico (R4-R6), que además provocan diferentes fechas de cosecha.

En experiencias locales de la EEA INTA C. del Uruguay, se observó una reducción lineal del ciclo total de todos los cultivares con el atraso de FS (Figura 1). La diferencia promedio en la FS del 22 de Octubre entre los cultivares del GM III y VIII fue de 58 días mientras que en la FS del 5 de Febrero fue de 18 días. A mayor GM se observaron pendientes mayores a medida que se atrasaron las FS.

Obsérvese además, que la duración del ciclo es distinta según el GM para una misma fecha de siembra, lo que implica diferentes momentos de cosecha. Así los grupos más cortos sembrados en fechas tempranas serán los que se cosecharán antes.


Figura 1. Variaciones en el ciclo de los diferentes GM según fecha de
siembra


Este comportamiento indica la posibilidad de manejar la relación fecha de siembra/grupo de maduración de manera de conseguir fechas de cosecha donde el riesgo por excesos de humedad sea mínimo.

El otro aspecto principal a tener en cuenta es compatibilizar la elección de fechas de siembra y cultivar con rendimientos eligiendo aquellos que más nos convengan desde todos estos puntos de vista. El cuadro 1 nos proporciona información local sobre los diferentes comportamientos de manera de programar la siembra en forma racional buscando minimizar riesgos. Analizando el gráfico y el cuadro podremos realizar las combinaciones más eficientes para programar las siembras en función no solo de rendimientos sino también de cosecha.

Recordemos también que existen diferentes opciones en los equipos de cosecha que ayudan significativamente al tránsito en condiciones de "falta de piso" que han sido analizados en la hoja informativa Nº 44 “Cosecha con clima lluvioso”

Por último, al momento de decisiones, es importante tener presente que no todas las variedades tienen las mismas exigencias, consulte con su profesional de confianza sobre otros aspectos como sanidad o fertilidad.

Más info:opozzolo@ciudad.com.ar


Perspectiva climática para marzo abril y mayo 2003

S.M.N. , Buenos Aires, 24 de febrero de 2003.

RESUMEN EJECUTIVO PARA REGIÓN PAMPEANA.
Las precipitaciones probablemente tendrán el siguiente comportamiento
durante marzo, abril y mayo de 2003: gran variabilidad en el tiempo,
promedios aproximadamente normales y excesos aislados.

Las temperaturas tenderán a ser, en promedio, levemente superiores a las
normales en todo el centro y N, con algunas semanas más calurosas
que lo normal. Esto podría determinar gran variabilidad térmica. La amplitud
diurna no tendría anomalías significativas, aunque probablemente se alcancen
algunos extremos térmicos locales importantes.

ANÁLISIS GLOBAL.
El Fenómeno de El Niño-Oscilación del Sur, ENSO, continua
debilitándose en el océano Pacífico. Por lo tanto su influencia en la
Argentina declinaría en los próximos meses.

El Índice de Oscilación del Sur, IOS, tiene valores más neutros y los
vientos alisios no presentan anomalías del oeste significativas. Pero
todavía se encuentran anomalías de aguas cálidas superficiales en
el Pacífico ecuatorial alcanzando escasa profundidad cerca de
Sudamérica. En cambio, se va extendiendo un importante núcleo subsuperficial
desde Oceanía hacia el E, generando condiciones favorables para finalizar
El Niño. Con todo, esta situación podría incidir todavía sobre la formación
de lluvias preferentemente aisladas y superiores a las normales en el E
del país, reactivables durante el otoño. En cambio, en el NOA, su
influencia sería levemente negativa sobre el promedio de lluvias
estacionales.

Otras anomalías de la temperatura oceánica se presentan en el Hemisferio
Sur en latitudes medias: predomina una combinación de anomalías frías hacia
el NO de Chile y cálidas en el Pacifico subpolar. En el Atlántico próximo se
observa la presencia de anomalías cálidas sobre la corriente de Brasil y en
la plataforma continental argentina que inciden en la formación de sistemas
ciclónicos a cierta distancia de la costa. Se observa un incremento
esporádico del transporte de vapor desde el norte hacia la Pampa Húmeda, un
incremento de los vientos del E en Uruguay y en el S de Brasil más alguna
evaporación residual en dicha región. Por otra parte, las perturbaciones
propias de los oestes, aunque en esta época son débiles, continúan con una
moderada actividad con la posibilidad de generar procesos frontales en
latitudes medias.

La actividad convectiva predomina al S del ecuador debido al
calentamiento del centro del continente, mientras que espaciados episodios
de viento N podrían incidir en un aumento anormal de la temperatura y la
humedad en el N y E de Argentina. Esta situación puede potenciar el
desarrollo de algunas tormentas en la Pampa Húmeda y el Litoral.

Las precipitaciones probablemente tendrán el siguiente comportamiento
durante los tres meses siguientes, en las distintas regiones:

Litoral: Ligeramente superiores a las normales con excesos aislados.

Pampa Húmeda: Con gran variabilidad en el tiempo, promedios aproximadamente
normales y excesos aislados.

Centro: Lluvias con gran variabilidad espacial y temporal, con déficit
preferentemente en el norte.

Cuyo: Precipitaciones normales, con gran variabilidad espacial y temporal.

NOA: Lluvias variables, con predominio de sectores deficitarios en el sur de
la región.

Cordillera de los Andes: Precipitaciones variables en toda su extensión, con
excesos limitados entre el centro de Chubut y sur de Mendoza.

Patagonia: Normales, salvo en algunas mesetas con predominante déficit.

Las Tº tenderán a ser, en promedio, levemente superiores a las
normales en todo el centro y N, con algunas semanas más calurosas
que lo normal; normales en el resto del país con irrupciones frías
ocasionales. Esto podría determinar gran variabilidad térmica, sobre todo en
el S. La amplitud diurna no tendría anomalías significativas, aunque
probablemente se alcancen algunos extremos térmicos locales importantes.


FUENTE
www.meteonet.com.ar/clima/BolTend.htm


Más info:
lblotta@pergamino.inta.gov.ar

 

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