ARáNDANOS / 17.09.2013       2066
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Radiografía de la producción de berries en Uruguay

Las frutas finas uruguayas brillan en el mundo por su sanidad y calidad, pero no pueden despegar en el mercado interno. La Ing. Agr. Anabel De Souza describe el panorama del sector de cara a la próxima cosecha.
Radiografía de la producción de berries en Uruguay
 Un mercado pequeño y poco desarrollado que supieron aprovechar los que se aseguraron la comercialización externa y que padecieron los que apostaron a unas pocas hectáreas para la diversificación productiva.
Con un pie en Montevideo, donde reside junto a su esposo, y otro en el campo, Anabel reparte su semana entre las plantaciones y la ciudad. “Trabajo en el establecimiento Caralpale de la firma Kelodil S.A., desde hace 8 años aproximadamente”, cuenta. Se trata de un emprendimiento que surge a partir de un acuerdo comercial -joint venture- entre una empresa uruguaya y una italiana; con bienes uruguayos (tierra y mano de obra) y capitales italianos que aportan los recursos económicos y, a su vez, compran la cosecha.
“Soy la administradora y asesora técnica de la empresa, que se ubica en el km 99 de la ruta 8, en el departamento de Lavalleja, a 100 km de Montevideo. Es una empresa dedicada a la producción y comercialización de frutos finos (arándanos y moras -blackberries-)”, indicó la ingeniera. Y agregó que “nos abocamos a la fruta en fresco, no realizamos congelados ni procesados, y todo lo que se produce se vende afuera, no queda nada en el mercado interno, excepto pocas porciones de moras para el circuito minorista”.
En el establecimiento se cultivan 6 hectáreas de arándanos y 4 de moras, aunque para esta campaña redujeron la superficie a 2 hectáreas porque se encuentran en un proceso de renovación de los plantines, es decir que a la plantación vieja y menos productiva se levantó.

Moras variedad Navajo
“Somos el mayor productor de moras en Uruguay, además somos los únicos que producimos y exportamos, tenemos la venta asegurada con la empresa italiana, todo lo que se produce de calidad exportable se vende. Los destinos, además de Italia, son Estados Unidos, Inglaterra y Alemania”, detallo De Souza.
Según ella, no agregan valor a la fruta, porque en Uruguay hay muchos productores pequeños que al no tener canales de exportación hacen el procesado de la fruta, especialmente arándanos en dulces, mermeladas, pasas, licores, etc. “No realizamos elaboración de subproductos, no tenemos la infraestructura y no es nuestro negocio”, sostuvo.
En cuanto a su relación con el mundo de los berries, Anabel expresó que hace 8 años está con la producción de frutas finas en Uruguay. Comenzó con los arándanos de la mano del mayor productor en inversión y tamaño ubicado en Dolores, Mercedes, con 24 hectáreas y luego pasó a trabajar para la firma kelodil S.A.
“Me especialicé en el cultivo de blackberry (mora) en Italia, en una cooperativa y centros de investigación en la localidad de Boves y en el mercado de Verona. También estuve en contacto con el ministerio de agricultura de Brasil (Embrapa), y en varias cooperativas mexicanas que exportan a EUA en fresco”, señaló.

La mano de obra calificada es un punto crítico.
Actualmente el mercado uruguayo de los berries es muy limitado. “Los que quedamos es porque tenemos el mercado externo asegurado, mientras que los productores con menos de 2 hectáreas venden en el mercado interno”, consideró de Souza. Y reconoció que en su país no existe ningún programa de incentivo a las producciones de este tipo, sí se han incentivado las exportaciones pero sin buenos resultados.
Justamente, según De Souza, el mayor desafío sectorial es la comercialización, superar la falta de políticas específicas y, principalmente, contar con mano de obra calificada, ya que “una plantación requiere mucho trabajo manual en época de cosecha y es un problema conseguir personal”.
Con este escenario, el mercado uruguayo de los berries es muy pequeño, casi marginal, muchos productores chicos (menos de 5 hectáreas) han abandonado las plantaciones, las han vendido o directamente eliminado de sus sistemas productivos.
“Ocurrió que el segmento de frutas finas (al igual que en Argentina) comenzó como un boom con mucho impulso principalmente del lado de los viveros y luego el negocio se vino abajo por falta de desarrollo de mercados y principalmente de realización de subproductos (mermeladas, dulces, jugos) que permitieran promover la fruta”, opinó la asesora.
En Caralpale primero se planteó conseguir el comprador, luego producir, y en ese proceso resultó elegido el arándano primero y posteriormente la mora. Los arándanos se plantaron en marzo de 2005 (2 hectáreas) y otra tanda (4 hectáreas) en el 2006, mientras que las moras (4 hectáreas) se plantaron entre 2005 y 2006. Lo cierto es que para el fresco quedaron en carrera sólo los productores que tienen el mercado asegurado.

La producción de Caralpale se exporta a Italia, EEUU, Inglaterra y Alemania
Actualmente hay plantas que se dedican únicamente a los subproductos. En un principio fue todo al mercado externo, ahora hay empresas que abastecen de jugos, yogures, licores, pasas, mermeladas, pero el mercado es tan chico que se satura, y “no es lo mismo el valor que te pagan exportando que vendiendo en mercado interno, hoy te pagan más vendiendo para heladerías, circuito gourmet y pastelería”, aclaró Anabel. Sin embargo señaló que “hemos logrado bajar costos para seguir existiendo con las exportaciones por barco, ya que con 6 hectáreas desde hace 2 años estamos en condiciones de tener fruta para llenar un container”.
En cuanto a la productividad de las plantas, el rendimiento promedio de la mora es de 2 kilos por planta con un peso de 11 g. por fruto. “Hemos tenido cosechas de 6 a 8 toneladas por hectárea y una excelente condición sanitaria”, señaló De Souza. En tanto aclaró que la calidad exportable ha variado en los años por diversas situaciones climáticas entre un 80 y 50 % el año pasado.

Por el lado del arándano, la especialista indicó que el rendimiento promedio es relativo porque depende de la variedad pero “el año pasado exportamos 32 toneladas sin problemas de sanidad o calidad, de hecho la fruta de Caralpale es un 90 % exportable”, afirmó. (Fuente: El Nuevo Agro)