Concordia, Entre Ríos, Argentina - Sabado, 18 Noviembre 2017
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06-07-2017

Gestión hídrica: una variable más que habrá que incorporar a la producción agropecuaria
Nueva exigencia para el sector.


 “Así como somos muy eficientes en diseñar planteos productivos orientados a rindes, vamos a tener que incorporar nuevas habilidades y conocimientos para poder además planificar y gestionar las napas a través de diferentes alternativas”. Así lo indicó el líder del proyecto Ambiente de CREA Gabriel Vázquez Amabile.
Gabriel coordinó a un equipo de investigadores de INTA y CREA para calibrar y validar con datos locales un modelo hidrológico desarrollado en EE.UU. (Drainmod), en cual permite predecir la profundidad de la napa en función de la variación climática interanual, el uso de tierras y estructuras de control de recursos hídricos.
El investigador señala que es clave la planificación territorial a nivel regional para dimensionar la red de drenajes y organizar los escurrimientos en cada una de las cuencas. En esa tarea deben intervenir representantes del Estado en coordinación con el sector privado.
“Con determinado nivel de pendientes, debería ser obligatoria la confección de terrazas en los campos, porque de lo contrario los escurrimientos pueden llegar a perjudicar a terceros, además de arrastrar eventualmente nitratos y agroquímicos; tal política debería contar además con una desgravación impositiva para poder realizar la inversión”, advirtió Gabriel en un artículo publicado en la última edición de la Revista CREA.
A comienzos de este año, representantes de la región CREA Sur de Santa Fe, INTA Venado Tuerto, Cambio Rural, la Facultad de Ciencias Agrarias de la Universidad Nacional de Rosario y el Ministerio de la Producción de Santa Fe crearon el Grupo Técnico Sur de Santa Fe (GT SSFe) con el propósito de analizar el fenómeno de las inundaciones de un modo sistémico para buscar soluciones estructurales al problema.
“En la zona, al tratarse de una llanura, no basta con diseñar canales que permitan trasladar los excesos de agua hacia los ríos porque, debido a la escasa pendiente de las cuencas, aquellos desagotan muy lentamente (cinco o seis días) generando anoxia en los cultivos. Necesitamos entonces implementar a nivel regional nuevos diseños agronómicos que permitan hacer una gestión de las napas ante situaciones de exceso y también ante déficits hídricos”, remarcó Ricardo Pozzi, asesor del CREA San Jorge-Las Rosas e integrante del GT SSFe. Para eso están modelizando diferentes propuestas que incluyen rotaciones con pasturas, cultivos de servicio en intersiembra con cultivos de gruesa semanas antes de la cosecha e incluso módulos silvopastoriles en los sectores más bajos.
“El manejo de los recursos es también una responsabilidad de aquellos que los explotan; cada uno tiene que hacerse responsable de la parte que le toca. Si bien las precipitaciones son la causa principal del excedente hídrico, el cambio de uso del suelo es el segundo factor en importancia”, apuntó Ángel Menéndez, jefe del Programa de Hidráulica Computacional del Laboratorio de Hidráulica del Instituto Nacional del Agua (INA).
“Los productores van a tener que diseñar manejos virtuosos que, además, sean coordinados a nivel regional. Existen ya experiencias muy interesantes al respecto, como la de los arroceros en Corrientes, con quienes venimos trabajando hace muchos años”, añadió. Fuente: Valor Soja

Fuente: www.ruralnet.com.ar

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