Concordia, Entre Ríos, Argentina - Lunes, 23 Abril 2018
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13-12-2017          63

“La Niña” se intensifica y actuará durante toda la campaña gruesa
La Niña está en pleno desarrollo en el Pacífico Ecuatorial. El episodio frío aumentó su área de enfriamiento anómalo. La situación está complicada, dice el Dr. Aiello, explicando la aceleración del enfriamiento que ha sufrido el Pacífico Central. Aiello alerta que la campaña de soja y maíz 2017/2018 no contará con las lluvias normales, y que los rindes no estarán en sus niveles más altos, cómo estuvieron en estos últimos tres ciclos.


 El leve enfriamiento del Pacífico Ecuatorial se intensificó a tal punto que en un reciente informe de noviembre la NOAA (Administración Nacional Oceánica y Atmosférica) salió anunciando “la vuelta de La Niña”. Esto ya está actuando, explica Aiello. “El impacto es directo: son menos efectivos los mecanismos de humedad atmosférica. Los sistemas meteorológicos pasan sobre nuestra región, pero los montos de oferta de agua son bajos”. Esto va a continuar durante todo el periodo de la campaña gruesa, advierte.

En la región central del país, el cambio del comportamiento de las lluvias desde octubre, se ha ido agudizando en estas últimas semanas. Conversamos con el Dr. en Ciencias Atmosféricas José Luis Aiello, en un momento fundamental, acercándole las dudas que hoy se plantean en el sector agrícola.

—José Luis, ¿por qué los frentes de tormentas que nos llegan no dejan agua?

—El principal forzante de las lluvias de verano de gran escala es el Pacifico Ecuatorial Central. Ya había comenzado con un enfriamiento leve y el mismo se intensificó a tal punto que en un reciente informe de noviembre la NOAA anuncia “la vuelta de La Niña”. Hoy estamos con un índice del Pacífico que se corresponde con una Niña. El impacto es directo: son menos efectivos los mecanismos de humedad atmosférica en el semestre cálido. Esto ya está actuando. Por lo tanto, aun pasando sistemas meteorológicos sobre nuestra región, los montos de oferta de agua bajan. Esto va a continuar durante todo el periodo de la campaña gruesa. La única alternativa que tenemos para recibir lluvias moderadas o fuertes la darán las inestabilidades, que van ser más frecuentes por el efecto del cambio climático, y los mecanismos regionales.

—Pero, ¿el cambio climático puede también hacer más intensos los pulsos de calor?

—Sí, el cambio climático también producirá mayores pulsos de calor.

—¿Qué es lo último que se sabe de la situación del Pacífico? ¿los índices ya están mostrando una Niña?

—Es muy buena y muy técnica la pregunta, voy a tratar de contestarte: La Niña queda definida cuando un índice que se denomina ONI tiene valores por debajo de -05 durante tres trimestres imbricados seguidos. Los últimos dos fueron -0,4 y -0,7 y este último disparó el anuncio de la NOAA de la “aparición de La Niña”. No voy a entrar en consideraciones más finas que son muy técnicas, pero ese índice considera, no solo el enfriamiento, sino también la intensidad de los vientos sobre el Pacífico Central, la radiación de onda larga, y otras variables físicas.

—Volviendo a la franja central del país, ¿Qué va a pasar con las lluvias en los próximos quince días?

—Van haber lluvias, pero estarán por debajo de lo normal. Se darán lluvias, pero las de mayores intensidades se producirán en el norte del país. Hay que tener en cuenta además la componente de radiación solar y los vientos de superficie. Estos incrementan la evapotranspiración. Lamentablemente, van a seguir presentes.

—¿El restablecimiento de la circulación del noreste ayudaría a disponer de lluvias más importantes?

—Sí, es correcto. Dichas circulaciones dependen de la posición del anticiclón del Atlántico. También hay otros mecanismos que correrían a favor de las lluvias pero otros las amortiguarían. O sea, “de fondo” manda “La Niña”, pero los efectos regionales pueden amortiguar o fortalecer su efecto.

—José Luis, todo el sector productivo está ansioso y la gran pregunta es si estas condiciones climáticas van a seguir. ¿Qué puede suceder en enero y febrero del 2018?

—La ansiedad no es el mejor elemento, porque se busca las respuestas que no pueden darse. Entonces lo que funciona es la magia y no la ciencia, y se deja de lado el criterio científico. Por eso quiero ser muy claro. Lo que está sucediendo es totalmente coherente con lo que está pasando en el Pacífico. Esta aceleración del enfriamiento empeora las cosas. Hay que realizar las mejores prácticas para que los cultivos puedan usar de la manera más efectiva las reservas de humedad que hay en la profundidad de los suelos. A partir de enero y más durante febrero, las lluvias van a escasear. Es muy difícil que las lluvias se acerquen a los valores estadísticos. Se van a producir algunas lluvias pero van a ser convectivas, serán zonales. Los pulsos de calor van a ser la moneda corriente de este período. Dijimos que el enfriamiento del Pacífico Ecuatorial tendría efectos en los meses claves del verano, aunque no se preveía una aceleración del enfriamiento.

—En el Atlántico, ¿se mantiene el calentamiento que podría generar eventos regionales y lluvias en la parte oriental del país?

—Si, en el Atlántico un calentamiento produce ciclogenesis y la ubicación del anticiclón favorece los flujos de humedad desde el noreste como me preguntabas antes. Como veras, todas estas cuestiones son muy físicas, y es necesario conocer la fenomenología para, en el momento que actúe, y esperemos que así sea, explicar su efecto en los mecanismos de lluvias. Esto es complicado, pero es muy importante, más cuando hay situaciones difíciles, como las que podemos estar atravesando en los próximos meses. Por eso es importante contar con información que detalle las fuentes y los autores. Lamentablemente, la mayor parte de los informes que se difunde no lo hacen. Los modelos tienen limitaciones severas y el skill (rendimiento) en general es bajo. Por esos es muy importante el análisis que hacen los buenos profesionales.

—Sé que seguís muy de cerca la situación del noroeste Argentino (NOA). Allí, tendrían que haber empezado las lluvias del verano. Sin embargo, no han aparecido como debían. ¿Va a llover para sembrar a tiempo, antes de fin de año?

—Recientemente, hubo un efecto interesante que en caso de persistir mejoraría la situación. Pero este año la aparición de lluvias del NOA viene atrasada.

—¿Cómo ves la situación de soja y maíz a nivel nacional? ¿Qué le aconsejas hoy al productor?

—Te repito lo mismo que te expresé hace casi tres meses en nuestra página de GEA. No se alcanzarán los “rendimientos de tendencia”. La situación de enero y febrero del 2018 va a ser muy diferente a la que tuvimos en el 2017. La producción de los cultivos va a ser satisfactoria en escalas chicas. Dependiendo en cada lugar de como están evaluando hoy la humedad edáfica y en función de las zonas que privilegien algunos mecanismos de lluvias. Sugerimos tomar los patrones de años con lluvias menores a las normales y hacer una planificación teniendo en cuenta los efectos regionales.

Fuente: GEA
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